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Los protagonistas de la hazaña fueron homenajeados
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- Categoría: Titulares
- Escrito por ODETTE ELENA RAMOS COLÁS
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“Al venir a la tierra, todo hombre tiene derecho a que se le eduque, y después en pago, el deber de contribuir a la educación de los demás”. Este postulado martiano inspiró a nuestro invicto Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz a que el pueblo de Cuba, a pocos meses de la triunfante Revolución, iniciara una batalla educacional sin precedentes en la historia de la humanidad.
Es por eso que a Martí, a Fidel, al inolvidable Frank País y a los ilustres maestros de toda la historia cubana estuvo dedicado el acto de reconocimiento de la Asociación de Pedagogos en Santiago de Cuba, como parte de la Jornada del Educador.
De tal modo, una representación de los jóvenes de entonces, quienes iniciaron el proceso de transformación cultural y educacional en nuestro país, se dieron cita en la sala principal del Teatro Heredia de esta ciudad para ser partícipes de una emotiva y sencilla gala en la que estuvieron presente Migdalia Montoya Rodríguez, funcionaria del Partido en la provincia; Dania López Gulbone, directora de Educación en el territorio; la Dra. Migdalia Escudero Vinent, presidenta de la Asociación de Pedagogos; y otros cuadros y funcionarios del sector.
“Ustedes, que al triunfo de la Revolución dieron inicio a una nueva etapa de la historia de la educación cubana a partir del establecimiento de la propiedad social sobre los medios de producción y la igualdad de derechos entre los hombres, demostraron que no hay arma ni fuerza capaz de vencer a un pueblo que se decide a luchar por sus derechos, fomentando un sistema de educación diferente que materializaría por primera vez en nuestro país una educación popular para todos”.
Así dijo a los homenajeados la Dra. Escudero, quien realizó un detallado recuento de las hazañas de esos miles de hombres y mujeres que en los inicios de la década del 60 dejaron la comodidad de sus hogares para cumplir con una tarea de Fidel, la obra más grande de la Revolución, llevar la luz de la enseñanza a los más recónditos lugares de esta isla.
Es por eso que la M.Sc. Dania López, titular del sector en Santiago de Cuba entregó reconocimientos a: Elsa Lidia Salazar, en representación de los maestros del Ejército Rebelde que desarrollaron su labor durante la lucha insurreccional en las montañas; Nora Pierre, como una de las normalistas que al triunfo de la Revolución cubrieron las aulas vacantes en las zonas rurales.
Representando a los más de 4 000 jóvenes maestros voluntarios, que al llamado de Fidel subieron a la Sierra Maestra para educar en las zonas más apartadas de la geografía cubana, fue estimulado Luis Echavarría; en nombre de los más de 100 000 alfabetizadores recibió el diploma Eladio Despaigne; Armando Labaceno, lo hizo como parte del grupo de maestros normalistas de San Lorenzo y Minas del Frío.
En representación de los miles de maestros populares, que ante el llamado a cubrir las nuevas aulas que se crearon para extender la educación a toda la población infantil de las montañas y asegurar la batalla por el 6to grado, Salvador Cortina fue el laureado.
Y en nombre de los primeros graduados por la Revolución, Maestros Makarenkos, que contribuyeron a la elevación del nivel técnico y metodológico en las escuelas rurales recibió el reconocimiento José Ramón Pérez Curbelo.
Mientras, que de manera muy especial, la Asamblea Municipal del Poder Popular estimuló a un educador destacado que dirigió la Campaña de Alfabetización en la región oriental y la formación de Maestros Voluntarios en el país: Carlos Sarabia Hernández.
Como la labor que iniciaron estas almas eternamente jóvenes no termina, la garantía de las victorias del futuro está asegurada, por lo que Anneris Alberca Milán, estudiante de la Escuela Pedagógica Floro Pérez, habló en nombre de las nuevas generaciones de profesionales del magisterio:
“Somos los educadores los que tenemos la más alta responsabilidad de forjar almas, de hacer hombres, y en ustedes vemos derroche de bondad, sensibilidad, entrega, responsabilidad e inteligencia; cualidades indispensables para ser un buen maestro. Ustedes son merecedores de nuestra admiración, de nuestro respeto como artífices forjadores de sueños.
“La juventud cubana moldeará en dura y blanda roca, pero sépanse seguros de que estaremos agradecidos por sus enseñanzas y experiencias, y haremos germinar la semilla que necesita nuestra sociedad”, dijo la joven.
Lágrimas, abrazos, recuerdos… estuvieron presente en este emotivo acto amenizado por artistas santiagueros agradecidos por haber recibido durante toda su vida el amor, la entrega, el sacrificio y la dedicación de estos y otros maestros cubanos.

