El Campamento provincial de educación y rehabilitación a niños y niñas asmáticos en Santiago de Cuba, lleva por nombre “Ernesto Ché Guevara, no solo porque el heroico guerrillero padeciera de asma y nunca se sintiera impedido por ella, sino porque manifiesta mucho del pensamiento más humanista del legendario revolucionario.
Organizado por las direcciones provinciales de Salud Pública y Educación y la Universidad del Deporte, todos los veranos acuden al mismo, niños que padecen de asma, fibrosis quística o broncoestacia, que son enviados por los profesionales de la atención primaria de salud.
La Doctora Nancy Nápoles Smith, especialista en 2do grado en Neumología, es la coordinadora del campamento, uno de los proyectos más humanos que se lleva a cabo en territorio santiaguero, que tiene como objetivo enseñar a los niños con problemas respiratorios agudos a convivir de la mejor manera con su enfermedad.
La alegría y la pasión que desbordan las palabras de esta profesional marcan el camino de la entrevista, me mira fijamente como escrutando en lo más profundo, porque en ella se manifiesta la extraña capacidad de conocer a las personas por sus sentimientos. Ella coordina, se preocupa, atiende, vela por todos, gestiona y nunca se detiene en su afán por hacer más felices a sus niños.
Según refirió la doctora “el programa fue fundado por el fallecido Doctor Marcos Cuesta hace 35 años, siendo Santiago la única provincia que se ha mantenido en la realización de los mismo durante la primera quincena del mes de julio y la última del mes de agosto…
Aquí los niños aprenden las particularidades de las enfermedades de las vías respiratorias, las formas de llevar una vida sana y sin sobreprotección y los principales medicamentos y factores de riesgo, en clases que priorizan la diversión y el aprendizaje con recreación…
Este no es un campamento de verano, es un lugar de educación y rehabilitación para niños de 7 a 12 años, aunque se realizan disimiles actividades como la visita a lugares históricos, viajes recreativos a la playa y competencias deportivas”.
El programa hace énfasis en la medicina natural-tradicional, donde los niños se ejercitan solo con yoga y agua, aprendiendo a convivir con sus padecimientos, educando también a los padres y contribuyendo a una futura inserción social con la total normalidad.
Esta maravillosa obra radica hace 25 años en las instalaciones del seminternado Renato Guitard, en calle 11 esquina a carretera de Siboney y cuenta con un equipo multidisciplinario conformado por enfermeras, psicólogos, pediatras, fisiatras y una neumóloga, que velan por la felicidad de los niños.
En esta edición del campamento cuentan con una matrícula cercana a los 50 infantes, pero se han visto limitados por el inconveniente de no contar con una sede con las condiciones propicias para lograr todos los objetivos, realidad que lastra las posibilidades de mejoría de muchos participantes y sobre todo impide que los programas se extiendan a otros momentos del año.