Precaver es mejor que parar de moler, con esta premisa los obreros y directivos del Central Azucarero Paquito Rosales, ubicado a más de 10 kilómetros del principal núcleo urbano del municipio San Luis, desarrollan la reparación y mantenimiento de las áreas claves de esa industria para enfrentar con éxito la zafra azucarera 2017-2018.
Las áreas de almacenamiento, residuales, generación de vapor, basculador y molinos, son los objetivos que reciben mayor empeño en las reparaciones, con el propósito de resolver los problemas presentados en las últimas zafras, pero sobre todo con el fin de continuar avanzando en la disminución del tiempo perdido por la industria.
Los técnicos azucareros adelantan igualmente los trabajos en el taller de maquinado donde completan los repuestos básicos del ingenio, y en la fabricación de tuercas, piñones y engranes, piezas claves en el momento de una rotura, previendo las posibles contingencias que pudieran interrumpir el proceso productivo.
En la campaña precedente, el ingenio sanluisero mantuvo una cierta estabilidad en las molidas, amén de las deficiencias y paradas por roturas en su engranaje. Por eso desde la culminación misma de la contienda anterior, se implementó una estrategia integral para garantizar el buen estado técnico de todos los equipos que participan en el complejo proceso productivo.
El central ubicado en la localidad sanluisera de Borgitas, es uno de los cuatro que trabajan actualmente en la provincia y recibe materia prima de sus propias áreas y de buena parte de las que pertenecieron a los ya inactivos ingenios Chile de San Luis y Los Reinaldos, en el municipio de Songo La Maya.
El ingeniero Yuanis Sanabria, director de esta empresa azucarera, refirió a medios locales que: “el colectivo de trabajadores del “Paquito Rosales” es un ejemplo para el resto de los centrales santiagueros, porque muestra laboriosidad, perseverancia y voluntad de ir adelante, pensando más en las soluciones que en los propios problemas y trabajan en la preparación de la próxima zafra, velando por cada detalle”.
La Empresa Azucarera ha logrado una mayor motivación en sus trabajadores a partir del incremento de la información, dando a conocer los detalles del cumplimiento de los indicadores de eficiencia y la necesidad de alcanzar niveles superiores en la disciplina laboral y tecnológica, la superación, la capacitación, el mejoramiento de la imagen y las condiciones de trabajo.
El central Paquito Rosales no cree en tiempo muerto, conocedor de que precaver es mejor que parar de moler, desde ya se apresta a una nueva campaña, buscando siempre resultados superiores y la constante aspiración de mejores condiciones de trabajo sobre las que se cimente la eficiencia en los niveles productivos necesarios para el éxito de la zafra.
Comentarios
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.