Conmemoran seis décadas del asesinato de Floro Bistel, Salvador Pascual y Josué País

Categoría: Titulares
Escrito por Odette Elena Ramos Colás / Foto: Internet
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josue floro salvador

Suman ya 60 años de aquella masacre. Fue el domingo 30 de junio de 1957 cuando asesinaron a Floro Bistel, Salvador Pascual y el pequeño Josué País; tres valerosos jóvenes que ofrecieron sus vidas para que se hiciera realidad el sueño de la Revolución cubana.

Por eso, el pueblo de la indómita Santiago de Cuba volvió a portar los brazaletes del 26 de julio, y reunidos en el histórico sitio de la intersección del Paseo Martí y la calzada de Crombet, justo donde fueron acribillados a balazos los tres revolucionarios, les rindieron merecido tributo.

El emotivo acto, tuvo como primer momento el depósito de una ofrenda floral, además de las actuaciones magistrales de los integrantes del grupo teatral Gestus, y la compañía Danza del Caribe, así como el Coro Madrigalista, y la declamación de la estudiante de medicina Lianay Suárez.

Estuvieron presentes en la cita José Ramón Balaguer Cabrera, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido y Jefe del Departamento de Relaciones Internacionales de este comité; Lázaro Expósito Canto, Primer Secretario del Partido en la provincia; Susely Morfa González, Primera Secretaria de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC); y Beatriz Johnson Urrutia, Presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular.

No faltaron tampoco otros dirigentes del Partido, el Gobierno, la UJC, las organizaciones políticas y de masas, las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Ministerio del Interior, la Asociación de Combatientes de la revolución, y familiares de los caídos.

Annia Poblados Serguera, Primera Secretaria de la UJC en Santiago de Cuba, tuvo a cargo de las palabras centrales de la conmemoración, donde rememoró los hechos acontecidos aquel nefasto día de junio, y argumentó: “De repente nos asaltan todos los recuerdos y pretendemos reunir las vivencias de los momentos cargados de dignidad y decoro; nos preguntamos cómo hemos podido seguir andando sin los que ya no están, y descubrimos que ellos se encargaron de allanar el camino antes de la partida, de dejarnos una Revolución nuestra, amor nuestro, que es inmortal hermosa y dura. Esa que se refleja en la risa de los niños, en los sueños realizados de los jóvenes, en el júbilo de esta generación que celebra su derecho de vivir, trabajar y participar en un país libre y soberano.

“Grandes desafíos tenemos por delante, tal vez como ninguna otra generación, con creatividad, sumando ideas y conquistando espacios, tenemos la misión de preparar una juventud con solidez ideológica, capaz de asimilar los avances de la ciencia y la técnica, de contribuir activamente en el desarrollo económico y social el país, convencida de la importancia de esto en la sostenibilidad de nuestro socialismo”, dijo Poblador.

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