Aprovechan frutas comunes en producciones industriales de Santiago de Cuba
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- Escrito por Israel Hernandez Planas
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El aprovechamiento de frutales comunes como el mamey zapote, la cereza y el tamarindo permiten a las industrias de Santiago de Cuba obtener pulpas para helados, jugos y néctares. De este modo se apoya la diversificación de la cartera de productos de los mercados y cremerías de la provincia.
Son estas de las frutas comunes que siempre están a la mano en cualquier sitio de Santiago de Cuba. De años esta tierra ha sido pródiga en mangos, cerezas zapotes y tamarindos. Hoy un impulso industrial hace que los cultivos cotidianos lleguen procesados a la cadena de mercados y cremerías.
Por ello los trabajadores de las diferentes plantas procesadoras del territorio han visto la utilidad de aprovechar tamarindo y zapote para los derivados, obteniendo una pulpa clase A de las frutas que antes se desdeñaban en estas instalaciones.
“Son frutas que antes se procesaban poco, por no decir que no había presencia de las mismas en las industrias. Ahora hemos visto la utilidad de procesar toda cuanto llega hasta la planta y así diversificamos las pulpas que producimos”, explica Arides Hernández Cabrera, Administrador de la mini industria de la Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA) Victoria de Girón, de Palma Soriano.
Es el mamey zapote, un fruto familiar para los santiagueros cuyo uso en batidos ha sido tradicional. Ahora la mini industria de la CPA Victoria de Girón garantiza el aprovechamiento de la fruta procurando una crema con excelentes propiedades organolépticas para la fabricación de helados.
“Es una crema muy buena. Su textura, color y sabor son óptimos para la industria láctea y la producción de helados. Hemos visto un ascenso de la producción de helados frutales y eso es gracias al trabajo de mini industrias como esta y el aprovechamiento de frutas que comúnmente la gente las consume de forma natural”, explica Hernández Cabrera.
También el tamarindo se ha erigido en un bien preciado para las plantas industriales santiagueras. Una variedad de pulpas, néctares y jugos parten de estas vainas ordinarias. Aunque su proceso tiene un grado de dificultad y conlleva paciencia es una de las más aprovechadas en el coloso Cítricos Contramaestre.
“Ya en esta etapa del año comienza a descender la calidad del tamarindo pero el que tenemos en la empresa almacenado nos permite mantener la producción de jugos y néctares. Zapote si seguimos ingresando de la zona de Tercer Frente. Es uno de los productos que nos gusta procesar por sus cualidades”, remarca Hugo Terrado Mojena, Jefe Técnico del Combinado Cítricos Contramaestre.
Según Hernán Almenares Morales, Especialista de frutales de la delegación santiaguera del Ministerio de la Agricultura, las estructuras productivas deben colocar en las plantas procesadoras 136 toneladas de zapote y en el caso del tamarindo unas 103 toneladas, flujo que se garantiza en la actualidad en Santiago de Cuba.
A ello se suma la cereza cuya riqueza vitamínica y mineral asegura un jugo integral, nutritivo y saludable.
De modo que se avanzan un poco más en la intención de dar aprovechamiento óptimo a todo lo que se cultive en los campos del territorio para consumir de otra forma los frutos cotidianos de Santiago de Cuba.


