El General de Ejército Raúl Castro Ruz, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, envió una ofrenda floral a las exequias del maestro Electo Silva Gaínza, Premio Nacional de Música 2002, fallecido aquí esta mañana a los 88 años.
Las honras fúnebres se realizaron en el histórico Salón de la Ciudad, en el antiguo Ayuntamiento santiaguero.
En las ocasiones en que coincidieron en celebraciones diversas en esta ciudad, Raúl y Electo sostuvieron diálogos animados, y cuando Silva arribó a su cumpleaños 87 en noviembre de 2015, el Presidente cubano lo estimuló con una tarjeta personal, una guayabera y una Bandera Nacional.
Los miembros del Comité Central del PCC, Lázaro Expósito Canto y Beatriz Johnson Urrutia, primer secretario del PCC y Presidenta de la Asamblea del Poder Popular, ambos en la provincia de Santiago de Cuba, y Daria Abreu, directora del Orfeón Santiago, y el escultor Alberto Lescay Merencio, realizaron la primera guardia de honor junto al féretro con el cuerpo de quien fuera Dr. Honoris Causa de la Universidad de Oriente.
Cerca del ataúd estaban las órdenes, medallas, la Réplica del machete mambí del Generalísimo Máximo Gómez…; alrededor del féretro, ofrendas florales de familiares, amigos, organismos, instituciones culturales, el PCC, el Poder Popular…Allí estaban Dolores, la compañera hasta el final; Norma, la hermana, el nieto siempre alerta con el abuelo, los otros familiares; Enrique Bonne Castillo y los otros amigos...
Los coros de la ciudad: Orfeón Santiago, Madrigalista, Música Áurea… el cuarteto vocal femenino Vidas le cantaron al maestro fallecido esta mañana, quien fundara el Orfeón, el Festival Internacional de Coros, que ahora llevará el nombre de Electo Silva; el Concierto Santiago…
Luego de sus presentaciones las cantoras y los cantores se sumaron al público que llegó al Salón de la Ciudad a rendir homenaje al mayor defensor en Cuba de la música coral.
Era visible en el recinto, por las lágrimas en sus ojos, que las más afectadas por la muerte de Silva Gaínza eran las vocalistas del Orfeón, algo muy comprensible.
Herman Melanio Bernardo Medina, “Manito”, quien fuera alumno de Electo y se hiciera chellista sobresaliente por las orientaciones del maestro Electo, dijo en el funeral:
“El era exigente y no solo enseñaba sino que formaba también; estas voces magníficas que hoy les cantan a él; estos coros, esas muchachas de ‘Vidas’ son como las ramas y los frutos del árbol que Electo Silva Gaínza sembró, y eso afianza mucho más lo que esta persona que hoy homenajeamos, hizo por el canto coral y por la cultura cubana.”
A la salida del féretro del antiguo Ayuntamiento, se juntaron el público y los cantores para decir “Juramento”, la pieza con la que siempre Electo clausuraba allí mismo, cada Festival Internacional de Coro que a partir de ahora se llamará Electo Silva Gaínza como reconocimiento al padre del canto coral en Cuba.