Con ese “olfato tan fino para lo bueno” que lo caracteriza, el público de esta ciudad prácticamente llenó la platea del majestuoso Teatro Heredia el domingo para disfrutar, aplaudir y agradecer las casi dos horas de la superproducción Frenesí, del cabaret Tropicana Santiago.
Esta primera experiencia de sacar del “Tropicana” el espectáculo estrenado el 25 de julio de 2015 en ocasión del medio milenio de la ciudad, no pudo tener mejor impacto entre los santiagueros.
“Debe ocurrir esto con más frecuencia, porque la gente está satisfecha”, señaló a la salida de la sala principal, una pareja de jóvenes con su niño de unos 10 años.
Un matrimonio habanero no tan joven, que preguntaba por donde se llegaba a la Avenida de los Libertadores rumbo a la Plaza de Marte, manifestó “que el show estaba bellísimo y debiera llevarse al ‘Tropicana’ de la Capital”.
En resumen, fueron cerca de 120 minutos intensos, deslumbrantes por el colorido del vestuario; muy agradable al oído por la calidad de los intérpretes y la cadencia rítmica de la música, y por encima de todo, por la comunicación establecida entre quienes actuaban y quienes aplaudían.
Tarea bien compleja fue trasladar “Frenesí” de su escenario habitual en uno de los cabarets más hermosos del país y probablemente del Caribe, hasta el teatro de la Avenida de las Américas. “Era un reto pero lo asumimos”, expresó Rolando Fidel Ramírez Calderón, productor del supershow.
También se vio muy satisfecho a Vladimir Martínez Savón, el autor del guion, quien subió al escenario del “Heredia” en medio del fin de fiesta. De él son estas palabras, precedentemente dichas:
“Frenesí es un punto de vista de la cultura cubana, de sus auténticos valores y de lo que trasciende; refleja lo santiaguero hasta lo nacional e internacional, como el son, la trova, el bolero, el carnaval, el folclor de nuestras raíces… con códigos coreográficos actualizados y un vestuario de nuevo estilo, todo imbricado entre lo tradicional y moderno.”
Cristóbal Colón, Yemayá Olókun, Cimarrón, la Tumba Francesa, Calle Enramadas, La guagua, Píntate los labios, María; Suite de Carnaval, Oda a la alegría, Se quema la Trocha, Conga Santiaguera… formaron parte de los 22 momentos del espectáculo que, en vertiginosa sucesión, apenas dio descanso al público.
Los organizadores llevaron al “Heredia” a dos invitados especiales: el solista Bruno –que inmediatamente convenció al respetable del porqué es cotizado en escenarios internacionales-- y al actor y declamador Elio Salas Rodríguez, siempre versátil sobre las tablas.
A los solistas vocalistas Yamisleidis Barroso, José Girón, Luzdivel Mendoza, la imponente Marilis González, Janisel Pérez, Aracelis Verdecia, Leonel Bouza, Adriana Guilart y Francis Tirado los respaldó la excelente orquesta del cabaret.
Fue una labor bien pensada, esta de llevar “Frenesí” al majestuoso teatro con nombre de poeta. “Un regalo para el pueblo santiaguero”, reiteraron los presentadores Orlinda Caballero y Arnaldo Roblejo.
Y como único se podía alcanzar el éxito fue como se hizo: con un trabajo mancomunado de maquillistas, utileros, vestuaristas, diseñadores, tanto de vestuario como escenográfico; bailarinas figurantes, bailarines del cuerpo de baile, bailarines solistas, el excepcional coro de voces, el conjunto folclórico, jefes de escena, regisseurs, coreógrafos, maestros de baile, danza y folclor; María Isabel Prado en el montaje de voces, los arreglos musicales de Ernesto Burgos y Ernesto Camacho, los artistas invitados…
José Ramón Hernández, codirector musical y al frente de la orquesta; la dirección musical de Inaudis Borja Bombull, el coreógrafo general y director artístico asistente Yoilán Maceo Cabrera, y el director general, el maestro Andrés A. Gutiérrez González deben estar más que satisfechos con el resultado de la experiencia en el “Heredia”. Todos quisieron dedicar el espectáculo, a la memoria de Naudesmil Rivera Lores. Y en resumen, con el apoyo de las autoridades del territorio y de numerosas entidades se logró la aspiración mayor: acercaron un poco más al pueblo esta superproducción de rango internacional que es otro orgullo de Santiago de Cuba.