Un sueño de Vilma y Fidel hecho realidad
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- Categoría: Titulares
- Escrito por ODETTE ELENA RAMOS COLÁS
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La creación de los círculos infantiles en Cuba fue un sueño conjunto de Fidel Castro y Vilma Espín. Un verdadero logro de la Revolución, para que la mujer trabajadora tuviera un lugar seguro para dejar a su pequeño, y que este, al mismo tiempo, se divirtiera mientras adquiría numerosos conocimientos.
Suman ya 56 años de este sueño que en la provincia santiaguera ha tenido muy buenos resultados. Solamente el municipio cabecera, como parte de la Educación Prescolar, cuenta con 54 círculos infantiles, 51 de ellos de educación general y tres que atienden niños con necesidades educativas especiales. Además, Roxanna Rodríguez Rotger, metodóloga integral de prescolar de la Dirección Municipal de Educación, comentó:
“Existen 100 escuelas primarias que tienen aulas de prescolar, 26 de las cuales están enclavadas en las zonas del Plan Turquino. Del mismo modo, en los 29 consejos populares que están distribuidos en los 5 distritos del municipio, se atienden infantes de cero a seis años que no asisten a las instituciones educacionales, con el programa “Educa a tu hijo”, con la colaboración fundamental de Salud Pública, el Inder, la Federación de Mujeres Cubanas y los CDR”.
Por otro lado, Yuliet Barrientos Ortiz directora del círculo infantil Danilo Lozada Mustelier, uno de los más grandes de Santiago de Cuba con una matrícula de 226 niños, y de los que presentó mejores resultados en el año concluido, explicó que las ventajas de un dentro de este tipo, es que contribuye al desarrollo de hábitos de conducta y la preparación para la vida futura de los más pequeños.
“Entre los logros alcanzados, no podemos dejar de mencionar la vinculación con la familia, las actividades conjuntas, el trabajo preventivo, así como la capacitación constante de los docentes para poder interactuar con los niños y que estos logren un óptimo desarrollo de su personalidad”, argumentó.
Otro círculo infantil destacado es “Espiguita”. Y sobre el intenso trabajo de quienes laboran en este centro, la MSc. Tatiana Hidalgo Robert, maestra de prescolar, dijo que trabajan con los niños en cinco dimensiones: desarrollo de la motricidad, la comunicación, lo artístico y estético, la arista socio-personal, y la relación con el entorno.
“El círculo Espiguita, está inmerso en la puesta en marcha de un nuevo currículo, que incluye también el trabajo en red. Esto implica que el proyecto educativo en “experimento” vinculará a las diferentes instituciones educacionales de la comunidad: la escuela primaria Clodomira Acosta, la secundaria de Rajayoga, y el preuniversitario Cuqui Bosh.
“De ahí que nuestros principales retos tengan que ver, claro está, con formar nuevos profesionales por un lado; y por el otro estar lo suficientemente preparados para enfrentar y aunar a los distintos tipos de familia, que a veces no reconoce las dificultades que tienen sus niños, y entonces uno no solo tiene que hacérselo entender, sino demostrarle cuál es la dificultad y cómo trabajarla en el hogar para que le puedan dar salida”, insistió.
Una labor difícil, pero admirable y agradecida, la de ser parte de la Educación Prescolar. Disímiles son los desafíos en tiempos de perfeccionamiento, pero sin dudas todos alcanzables con el trabajo tierno y lleno de amor de quienes modelan con sus manos el hombre nuevo.

