Mucho se ha escrito sobre la importancia de la fundación el 9 de enero de 1792, en La Habana, de la Sociedad Económica de Amigos del País o Sociedad Patriótica, para apoyar el crecimiento de la economía, la cultura, la educación y la sociedad de la nación. Que a decir de José Martí fue “la más alta y meritoria de las sociedades cubanas.”
Pero considero necesario destacar un hecho bastante poco conocido y es que la primera Sociedad Económica que hubo en nuestro país fue la de Santiago de Cuba, fundada el 23 de marzo de 1787, convirtiéndose en la primera de su tipo en América.
Frente a la opulencia de La Habana, la zona oriental de la isla, y especialmente su capital Santiago, manifestaban de forma constante un fuerte sentimiento de agravio comparativo, que viene a ser el factor de la lucha que mantendría la elite oriental, por tratar de conseguir los mismos privilegios que la metrópoli otorgará a los habaneros.
Los patricios de Santiago no permanecieron impasibles ante el proceso de deterioro y retraso económico que experimentaba la zona y supieron adelantarse a la burguesía habanera con la propuesta de lo que hubiera podido ser el principal instrumento de revitalización del oriente cubano: la creación de una Sociedad Económica y Patriótica en Santiago de Cuba, que fue además, según todos los indicios, la primera que la corte aprobó en toda la América española, con fecha 16 de abril de 1787.
El primer presidente fue Don Nicolás de Arredondo, gobernador de la ciudad de Santiago de Cuba y contó en sus inicios con 70 socios fundadores, provenientes de diferentes sectores como militares, veteranos, oficiales de milicias, clérigos, jurisprudentes y regidores.
En su primer año de existencia, la sociedad consiguió al menos remover la inercia y pasividad del patriciado santiaguero, fomentar la producción agrícola y la minería y la creación de nuevos proyectos educacionales que diesen respuesta a las deficiencias existentes dentro de la instrucción pública colonial en la municipalidad.
En el año 1833 se funda el diario El Redactor, órgano oficial de la organización y máximo exponente del periodismo especializado del Santiago colonial, aunque llama la atención, no obstante, el silencio posterior de la documentación y la historiografía sobre su periodo de esplendor y su posterior ocaso.
Este mes se cumplen 230 años de la fundación de la colectividad santiaguera, hecho que demuestra la importancia de nuestro territorio en el desarrollo económico y social de nuestro país, además de ser el precursor de las más fervientes ideas independentistas.
Fuentes consultadas: La sociedad Económica de los Amigos del País de Santiago de Cuba. Ronald Escobedo Mansilla y Juan Bosco Amores Carredano. Universidad del País Vasco. España.