La planta de beneficio de miel y cera del municipio de Contramaestre confirma la efectividad de invertir en industrias donde la eficiencia y la utilidad signan la calidad de los renglones exportables.
La arrancada de la planta ha resultado favorable durante los primeros meses del año 2017, en el cumplimiento de su propósito fundamental de procesar miel para la exportación desde este municipio santiaguero, único del oriente cubano que cuenta con una fábrica de este tipo.
El estricto cumplimiento de las normas internacionales, el empleo de cerca de una decena de filtros, la homogeneización de la producción y el análisis de las muestras avalan la calidad de las mieles orgánicas y el resto de las producciones.
En el pasado mes de enero la industria apícola de Contramaestre procesó más de 200 toneladas de miel, procedentes de las provincias orientales, con resultados positivos en el proceso de acopio de la materia prima, a pesar de la intensa y prolongada sequía que afecta la región.
En opinión de los especialistas, la miel con destino al mercado internacional y al consumo doméstico producidas en esta planta, poseen calidad certificada y notable aceptación por parte de los consumidores, en correspondencia con la especial atención que se le presta a la materia prima ecológica como base de las producciones.
Nuestro país cuenta con otra planta similar en la provincia de Sancti Spíritus, que fue objeto al igual que la de Contramaestre, de extensos procesos inversionistas con el propósito de ampliar las ventas de uno de los principales renglones exportables de la agricultura cubana.
Las producciones de estas empresas pertenecientes al Ministerio de la Agricultura, están certificadas por la calidad de sus mieles en cuanto a color, humedad y otros 16 parámetros por centros de investigación de Cuba y Alemania. Ambas plantas también acopian volúmenes importantes de cera y propóleos, que se emplean con fines industriales, sanitarios y biotecnológicos.
El reto de los apicultores del oriente de Cuba es incrementar la producción de miel a partir de un mayor número de colmenas, que permitan emplear todas las potencialidades de una industria que necesita crecer para el bien de la economía nacional y que con sus producciones endulza las exportaciones cubanas.