Maceo, Frank y mártires internacionalistas en el recuerdo del pueblo de Cuba
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- Categoría: Titulares
- Escrito por Luis Ángel Rondón Álvarez
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Ofrendas florales del presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba y General de Ejército, Raúl Castro Ruz y del pueblo de Cuba, fueron depositadas, este 7 de diciembre, en el Mausoleo que en el Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia atesora los restos mortales de los mártires internacionalistas de la Patria.
El tributo se hizo extensivo en la tumba de Frank País García y en la Plaza de la Revolución Mayor General Antonio Maceo, dónde se colocaron ofrendas a ambos héroes, en nombre del pueblo santiaguero y del pueblo de Cuba, respectivamente.
Acto seguido, una representación de santiagueros se reunió en la explanada de la necrópolis indómita, para recordar el 120 aniversario de la caída en combate de Maceo, el 82 del natalicio de Frank y el 27 de la Operación Tributo, mediante la cual regresaron a la Patria los restos de combatientes que perdieron su vida luchando en otras tierras.
El merecido homenaje, estuvo presidido por el Héroe del Trabajo y primer secretario del Partido en la provincia, Lázaro Expósito Canto y la titular del órgano de Gobierno en el territorio, Beatriz Johnson Urrutia, ambos además, miembros del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC).
En la ceremonia, que estuvieron también jefes y oficiales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior, otros dirigentes del PCC y el Gobierno, así como representantes de las organizaciones políticas y de masas, las palabras centrales fueron pronunciadas por Aranelis Barbán Rodríguez, miembro del Buró Político Ideológico del Comité Municipal del Partido en Santiago de Cuba.
El 7 de diciembre es una fecha cargada de simbolismo para esta región oriental. Quiso el destino que ese día cayera un titán como Maceo y naciera una estrella como Frank, así quedaban unidos por la historia dos de los más venerables hijos de esta tierra los cuales sintetizan la lucha del pueblo cubano hasta su definitiva liberación.
El hijo más ilustre de Mariana Grajales, cayó en combate el 7 de diciembre de 1896 junto a su ayudante Panchito Gómez Toro, al hacerle frente a una numerosa columna española que los detectara en la finca de San Pedro, en las cercanías de Punta Brava.
En tanto, exactamente 38 años después del deceso del Titán de Bronce, Doña Rosario traía al mundo a otro santiaguero de talla de gigante, que llegara a ser el jefe de acción y sabotaje del Movimiento 26 de Julio y pieza fundamental en el alzamiento de Santiago de Cuba el 30 de noviembre de 1956.
Una vez concluido el acto de homenaje, los familiares de los caídos en el cumplimiento sagrado del deber, depositaron rosas blancas y rojas en los nichos del panteón a los mártires internacionalistas.


