Es conocido el objetivo de Fidel – una vez tomado el Cuartel Moncada- de llamar al pueblo a la lucha, sumando a los militares honestos contra la tiranía, para “ir unidos en pos del único ideal hermoso y digno de ofrendarle la vida, que es la grandeza y la felicidad de la Patria”. Así lo definió el máximo jefe de las acciones del 26 de julio de 1953, ante el Tribunal que lo juzgaba por esos hechos.
Sin cumplir sus presentaciones en Santiago de Cuba, como parte del programa del 35 Festival del Caribe, y ya Johnny Ventura sabía que se marcharía de esta ciudad con una gran insatisfacción, la de beber hasta el cansancio de una cultura que admira con devoción, por eso, a finales de este año o principios del otro, el “Caballo Mayor” del merengue dominicano prometió regresar a la tierra, que según él mismo expresara, lo hizo llorar con su música.
Santiago de Cuba acuna en su seno a personajes singulares; unos más conocidos, otros menos, pero todos marcados por singularidades, que los hicieron o hacen recordar con agrado por varias generaciones.
