Anoche vi de nuevo el documental de Estela Bravo relacionado con los “Marielitos”. Escuché los aterradores testimonios de muchos de ellos, que fueron deportados a Cuba. Estaban presos en Estados Unidos, cumpliendo largas condenas por delitos mínimos.
La comunidad internacional rechazó de forma contundente el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba, al votar 191 naciones a favor de la resolución cubana, contra 2 abstenciones (EE.UU. e Israel), en la Asamblea General de la ONU, en una jornada histórica.
Tratando de engañar al mundo, el gobierno de los Estados Unidos, la prensa reaccionaria y los enemigos de la Revolución cubana, no se cansan de pedir que en Cuba se hagan “elecciones libres”. O lo que es lo mismo: que a nuestro país vuelva el corrompido sistema de elecciones de antes de 1959, cuando los politiqueros, corruptos, ladrones e incluso asesinos se repartían el poder, con el fraude a boca de urnas.

