Cuando marquen las doce, Cuba alzará sus copas

Categoría: Opinión
Escrito por Yamilé C. Mateo Arañó
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fotoreportaje santiago de cuba 1 1024x342Santiago de Cuba, dic 30.- Termina otro año más y por suerte, podemos ser protagonistas de este suceso. No son pocas las emociones que se encuentran por estos días.

No faltará la nostalgia por las sillas vacías en la mesa, ausencia que la distancia o la muerte robó. Incertidumbre de un mañana que parece traer otra página de estoicidad para un pueblo que ha convertido la épica en su cotidianidad.

Sueños que como papalotes tiramos al aire pero nos empeñamos en aguantar muy bien el cordel para que no se nos escapen. Aún cuando al 31 de diciembre lo sucede otras 24 horas iguales a las demás, acostumbramos a ver el primer día del año como el momento de partida para cobrarle al tiempo las deudas que quedaron pendientes, para empezar otra vez.

Hay para quienes estar vivos y con los suyos reunidos es motivo suficiente para celebrar y embriagarse de felicidad. Todos pretenden que el porvenir se parezca a lo que sueñan, no por gusto ruedan los cocos recogiendo lo malo, o el puñado de arroz para que no falte la comida o simplemente el balde de agua para limpiar el año que nace.

Estoy segura que para los cubanos el 2015 será diferente, con aires de progreso y entendimiento. Cuando marquen las doce Cuba alzará sus copas para brindar por estos más dee 50 años de resistencia y victoria, esta vez con una dosis mayor de optimismo.

La fecha nos hace reflexionar sobre nosotros mismos. Nos sentimos obligados a voltear la página haciendo una auditoría honesta, empezando desde lo espiritual, familiar, financiero o profesional, en dependencia de cada cual, buscando siempre la manera de subsanar errores o seguir intentando los proyectos que fracasaron.

Cuando termina el último mes del calendario siempre obtenemos lecciones valiosas para toda la vida, vivencias que quedarán en la memoria y personas a quienes conocimos y ahora forman parte de nuestro presente.

Cuba va a celebrar en familia, con una cena donde el plato principal será la fe y la esperanza. Todos esperamos poder reunirnos otra vez en el mismo lugar para contar las alegrías o penas, nunca se sabe si para el próximo alguno de nosotros ya no esté.

Por eso gocemos de cada instante, bailemos hasta que nos duelan los pies, disfrutemos la compañía de los seres queridos, amemos intensamente, no olvidemos besar a nuestros niños o padres y agradecerles a la vida tenerlos un año más con salud, violemos en esta ocasión las dietas para no engordar y aprovechemos para hacer la llamada al amigo que el ajetreo diario ha olvidado en el tiempo.

Alcemos las copas y celebremos la vida con todas las tonalidades que tiene y entonemos como Violeta Parra estas estrofas "Gracias a la vida que me ha dado tanto, me ha dado la risa y me ha dado el llanto...."

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