Algo de lo que Obama dijo y no dijo, en Cuba

Categoría: Opinión
Visto: 3158

Presidente Teatro Habana REUTERSCarlos Barria CLAIMA20160322 0115 28El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, pronunció un discurso ante representantes de la Sociedad Civil cubana, en el Gran Teatro Alicia Alonso, de LA Habana.

Al hacer uso de la palabra, que algunos especialistas calificaron de inteligentes y bien argumentadas, el mandatario estadounidense  se refirió a asuntos de carácter económico, político  y social de nuestro país, y obvió otros que, por su significación, no se pueden ni desconocer ni olvidar.

 De los temas tratados, que habrá que seguir estudiando con detenimiento, me voy a referir a dos: el que los cubanos deben elegir libremente a sus dirigentes y el de la democracia-derechos humanos.

El de las elecciones  no es nuevo en el contencioso EE.UU.-Cuba, pues de modo recurrente ha aparecido en declaraciones del actual presidente de USA y de algunos de los que le antecedieron, pues son interpretaciones y conceptos diferentes de las partes, acerca  de cómo debe ser.

Como señala la Ley Electoral, aquí todos los cubanos, hombres y mujeres, tienen derecho a elegir y ser elegidos, siempre que se hallen en pleno goce de sus derechos políticos, y en capacidad de hacerlo. El voto  en los comicios no es obligatorio, sino un derecho constitucional y un deber cívico de los ciudadanos.

Las elecciones en Cuba se rigen por principios que las diferencian  de las de otros países. Las principales características  del sistema electoral cubano descansan en que, por ejemplo, el pueblo, no el Partido, es el que propone y nomina a sus representantes, en asambleas de vecinos; el pueblo elige por voto libre, secreto y directo a sus representantes; el pueblo controla a sus representantes, quienes tienen que rendir  cuenta de su labor, ante  las comunidades, por lo menos dos veces al año, y en los respectivos órganos de gobierno al que pertenecen.

Como principios éticos de las elecciones, no se permiten campañas políticas, presiones, ofrecimientos ni compraventas de votos.

Por último, uno de los principales principios de este proceso electoral es su transparencia, que lo sitúa por encima de muchos otros que se auto titulan democráticos, y en los que imperan la corrupción, el dinero y el rejuego político, entre otros males, como en Estados Unidos.

El escrutinio de votos es un ejemplo de ello. Una vez terminada la votación, el presidente de la Mesa del Colegio Electoral abre las urnas y procede, junto con los demás miembros de esta, al conteo de boletas, a su cotejo con las entregadas y el número de votantes, según la lista de electores, y a separar las boletas válidas de las que fueron anuladas o depositadas en blanco.

El escrutinio es público  y pueden estar presente los miembros de las comisiones electorales del territorio, los representantes de las organizaciones políticas y de masas, los candidatos, y demás ciudadanos que lo deseen.

En las elecciones generales de Cuba en el 2008 –datos que tenemos a mano- en el país concurrieron a las urnas 8 millones 231 mil personas, que representan el 96 % de los que se inscribieron, con el 95,24 % de los votos válidos. En la provincia de Santiago de Cuba ejerció su derecho al voto   95,22 % de los registrados, con el 96,52 de boletas válidas.

Entonces, a que elección libre se refiere el presidente Obama. ¿A la de esa nación, donde cerca del 50 %  de los ciudadanos no vota, y en las elecciones presidenciales del 2004, por ejemplo, el demócrata Al Gore perdió las elecciones a pesar de haber obtenido un mayor número de sufragios que su rival republicano George W Bush. No, los cubanos preferimos las nuestras, donde es elegido el que mayor número de votos obtenga.

Igualmente, el tema de la democracia y los derechos humanos cubanos es llevado y traído por Estados Unidos, hasta por los pelos,  en organismos internacionales y en conversaciones y debates con este país.

Para Cuba, la mayor democracia y derecho humano que pueda existir, es la libertad de sus ciudadanos y el derecho a la vida. No por gusto, el pasado  año, la ONU  reconoció que este país  ya había cumplido las metas del milenio, a pesar del férreo bloqueo de USA.

Los logros en la Salud, la Educación, la Seguridad Social, la  Alimentación y la defensa de los Derechos de las Niñas y los Niños cubanos, también han sido reconocidos. Y no sólo eso, sino que a pesar de ser un país pequeño, pobre y bloqueado, ha compartido sus esfuerzos y logros científicos y de la asistencia médica con naciones en prácticamente todas las regiones del mundo, empezando por África y América Latina.

Por el contrario, en el país más rico del planeta, que nos cuestiona, según datos dados a conocer en la TV, hay 5 millones  de niños que no tienen la posibilidad de ir la escuela; 26 millones de personas que no  tienen donde vivir; 41 millones que viven por debajo de la pobreza; el 50 % de trabajadores no tienen derecho a sindicalizarse, y varios millones no cuentan con dinero para pagar los servicios médicos.

Estos son hechos históricos y presentes que no podemos olvidar ni desconocer porque, sin faltarle a nadie, debemos decir que expresan contradicciones objetivas entre las palabras pronunciadas por el   presidente Obama, y realidades de Estados Unidos y de Cuba.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar