Amor, primero amor a los venerables ancianos
- Detalles
- Categoría: Opinión
- Escrito por Aída Quintero Dip, AIN
- Visto: 3743
Santiago de Cuba, 26 dic.- Por derecho propio los ancianos deben ocupar un sitio de privilegio en el Santiago de Cuba de ahora y del mañana, en esa ciudad más bella, ordenada y disciplinada que soñamos y que está en nuestras manos lograr, para disfrutar sus encantos patrimoniales, históricos, culturales y de su gente de singular cubanía.
Pero el futuro hay que cimentarlo desde hoy, buscando que esa hermosa etapa de atinados consejos y un caudal valioso de experiencia y sabiduría, se complemente con una atención esmerada en cada estructura de la sociedad, donde se les creen condiciones óptimas para una superior calidad de vida.
En esa aspiración de bienestar supremo para este grupo etareo no pueden faltar las expresiones de afecto y respaldo sin medida en el hogar, en el seno de la familia y en cada espacio público donde estas personas se encuentren, una cultura que es imprescindible ir arraigando.
Insertada en uno de los programas más sensibles forjados por la Revolución, la Atención al Adulto Mayor prioriza en este territorio la asistencia integral, con énfasis en la salud, así como también la reparación, mantenimiento y construcción de áreas más confortables como los hogares de ancianos y casas de abuelos.
"La mentalidad no debe ser que ya vivieron lo que iban a vivir, sino intentar mejorar su calidad de vida, para que el tiempo que les queda sea el mejor", según criterios de expertos que han hecho investigaciones sobre longevidad y envejecimiento y salud.
Con ese precepto como bandera se trabaja y avanza en la atención a los santiagueros y santiagueras de la tercera edad, como una de las estrategias del Estado y fruto de la labor conjunta del Gobierno y el Sistema de Salud.
Asimismo se labora con la premisa de que la solución de las múltiples necesidades del anciano no es un favor que le hacemos, más bien es una retribución merecida por lo que hizo con otras generaciones durante su paso por la vida.
La provincia de Santiago de Cuba cuenta con más de 171 mil adultos mayores que representan un envejecimiento poblacional que supera el 16 por ciento, con 13 casas de abuelos y 11 hogares de ancianos, diseminados por los nueve municipios, con uno insignia: el América Labadí, de la Ciudad Héroe, docente y de referencia.
En correspondencia con el propósito de crear estilos de vida más saludables y hacérsela más placentera, también funcionan unos mil 700 círculos de abuelos que rebasan los 76 mil participantes, quienes socializan diversas actividades y, sobre todo, realizan ejercicios físicos que redundan en más salud.
Actualmente hay déficit de especialistas en Gereatría para asumir el socorro a los ancianos, pero eso no es obstáculo, puede paliarse la situación con los numerosos másteres y diplomados en Gerontología y Gereatría que laboran en las áreas de salud, de acuerdo con valoraciones de directivos del sector.
Ese empeño ha contribuido a cambios en el estilo de vida que coadyuvaron a la reducción del número de caídas y accidentes, entre otros beneficios, además de una asistencia integral de psicología, estomatología, servicio social, enfermería y otras ramas consagradas a los pacientes geriátricos, así como también el apoyo y orientación a los familiares.
Ahora el énfasis está en la necesidad de conseguir mayor respaldo de la familia al adulto mayor y en consolidar la atención a trastornos emocionales como la depresión, para enfrentar el envejecimiento de la población de manera más armónica, teniendo en cuenta que la esperanza de vida al nacer de los cubanos supera los 77 años.
Por eso se potencia la gereatrización de los servicios de salud con hincapié en los organismos que interactúan con el sistema sanitario, por ejemplo a la hora de construir hay que tener conciencia de que la población envejece y deben evitarse las barreras arquitectónicas y hacer asideros en sitos públicos para impedir las caídas y los accidentes.
Incluso, urge sensibilizar a los colectivos en entidades del Comercio Interior donde confeccionan ropas y calzados inadecuados para personas de este grupo etareo, y hay que mirar con luz larga porque para el año 2025 se pronostica que Cuba estará entre las naciones más envejecidas de América Latina.
Existen proyectos para la creación de Casas de Abuelos de nuevo tipo, diseñadas para pacientes geriátricos con discapacidad física, lo que permitirá la permanencia de estos durante ocho horas laborales y que los familiares puedan trabajar tranquilos con la garantía de que los dejan en buenas manos.
Lo que sobra es voluntad política en aras de perfeccionar la atención a nuestros venerables ancianos y mejorar el confort de sus espacios habituales, pero siempre dándoles amor, primero amor. (Por Aída Quintero Dip, AIN

