Desde que nací he escuchado hablar de los derechos humanos, la democracia y la libertad de expresión que han profesado los diferentes gobernantes que han pasado por la Casa Blanca de los Estados Unidos.
Sin embargo, puedo afirmar como dice el refrán que, “haz lo que yo diga, pero no lo que yo haga”, es lo que ellos hacen, pues en ese país sucede todo lo contrario a lo que tanto cacarean, miles de personas viven en la indigencia, pasan hambre y no tienen derecho a la salud.
Asimismo, tratan de extender sus garras por el mundo e implantar su hegemonía imperial, y tan es así que manipulan las redes sociales, principalmente la plataforma de Twitter; no es la primera vez que bloquean las cuentas a internautas cubanos, ¿por qué será?
Simplemente no les conviene que se conozca la realidad de Cuba, y se desmonten mentiras y calumnias que hacen circular los ciervos al servicio del imperio, quienes se venden por un mísero ‘salario’, si es que se le puede llamar así; la disidencia solo piensa en ganárselos publicando en la red de redes ensartas de mentiras que empañan las nobles causas por las que trabajamos.
Pero, como decimos los cubanos agradecidos seguiremos el ejemplo de nuestros héroes y mártires, y no dejaremos que esos grupúsculos entorpezcan nuestro quehacer, ya casi nadie les cree solo aquellos que los engendraron como la Cia y la mafia cubano-americana.
No nos quita el sueño lo que ellos pongan en Internet, siempre de acusadores se convierten en acusados porque nos asiste la razón. Hace varios días vimos en la Televisión Nacional cómo un grupo de esos apátridas mancillaron algunos bustos de José Martí en la capital del país, y confesaban que el pago fue de 10.00 USD, la verdad es que dan pena.
Igualmente vimos a José Daniel Ferrer, quien se denomina jefe de la UNPACU -organización contrarrevolucionaria que reúne a un puñado de disidentes, a los que yo más bien les llamaría delincuentes- cómo se daba golpes en la cabeza contra una mesa y trataba de engañar haciendo creer que lo estaban maltratando y torturando, al ser detenido por delitos de agresión y otros más que se le imputan y están recogidos en el código penal cubano.
Como era de esperar sus lacayos montaron el show en las plataformas Facebook y Twitter, y ¿qué hizo el imperio? Bloqueó la mayoría de las cuentas de Twitter de quienes defendemos nuestro proceso, me imagino que con el fin de bloquear la verdad. ¿A qué le temen?, si nuestras razones las conoce el mundo y la mayoría de los países la apoyan; nada más hay que echar un vistazo a las votaciones que cada año suceden en la Onu.
Entonces, no importa que bloqueen nuestras cuentas, seguiremos en el ciberespacio mostrando los logros del país con la verdad en las manos, a la vez que reconocemos también nuestros errores con la voluntad de que no se vuelvan a repetir.
Para nadie es un secreto que atravesamos una crítica situación económica debido al férreo bloqueo que nos impone el gobierno norteamericano y que actualmente se recrudece cada día más, pero que no les quede la menor duda a los gobernantes del norte, que saldremos airosos de esta situación porque no abandonaremos nuestros principios ni le fallaremos a Fidel que continúa dirigiendo con su legado junto a Raúl, Díaz-Canel y demás dirigentes de la Cuba revolucionaria.