
El Día Internacional contra el uso indebido y tráfico de drogas, es una jornada para llamar la atención de gobiernos, instituciones internacionales y grupos sociales sobre uno de los problemas que más impacta la salud, la seguridad y el desarrollo social.
Las adicciones pueden afectar a personas de cualquier sexo, edad o nivel de escolaridad que buscan en el consumo de sustancias tóxicas una forma de alterar su estado mental o sentir sensaciones aparentemente placenteras; y la práctica se vuelve cada vez más necesaria e incontrolable, a pesar de que suele deteriorar severamente su calidad de vida.
Crear conciencia en las familias, las escuelas y comunidades sobre cómo prevenir desde la infancia el uso de drogas es una tarea que mucho puede aportar en la reducción de un problema de salud que suele iniciar en la adolescencia.
Los estudiosos sobre el tema coinciden en que el consumo de alcohol, tabaco, marihuana y otros estupefacientes no solo daña a quienes se intoxican, sino que tiene consecuencias en el seno familiar. Por eso, una de las recomendaciones más frecuentes cuando se habla de prevención desde el hogar, es fomentar relaciones basadas en el amor, la confianza y la comunicación entre los niños y sus familiares.
Crecer en un ambiente de respeto, cariño, en el que se sientan comprendidos y valorados, les ayuda a sentir seguridad, a confiar en sí mismos y a tomar decisiones. Y si, además, los adultos cercanos no tienen adicciones, será más difícil que se inicien en el peligroso mundo de las drogas.
También es importante que los mayores aprendan a distinguir señales de que los adolescentes pueden estar usando algún tipo de droga. Necesitar siempre que le den dinero o hurtarlo, decir mentiras, mostrar falta de interés por actividades que antes le gustaban, cambiar repentinamente de amistades y tener problemas académicos, son indicios a los que debe prestarse mucha atención.
Asimismo, puede aparecer la tendencia a la soledad, la dificultad para asumir responsabilidades, la disminución del apetito o los cambios en el sueño (dormir mucho o muy poco).
Ante estos signos, es importante buscar información en la línea confidencial antidrogas llamando al 103 y solicitar ayuda especializada en los servicios de salud mental que existen en cada área de salud.
Educar a los adolescentes y jóvenes para que desarrollen una autoestima positiva y una cultura del autocuidado basada en el conocimiento, es el paso más importante para proteger su futuro de la amenaza que constituyen las adicciones. Favorecer su inserción en actividades escolares, comunitarias, culturales y deportivas; contribuir a que desarrollen hábitos saludables y fortalecer los valores, son prácticas que los preparan para decir NO a las drogas.
Comentarios
1- Sé un modelo a seguir: los padres son el ejemplo a seguir por los hijos, no nos cansamos de repetirlo porque es totalmente cierto.
2- Habla con tu hijo: mantener una comunicación fluida con los hijos es fundamental, te ayudará a ponerte en su lugar y a ayudarlos en lo que necesiten.
3- Fomenta las relaciones positivas de tu hijo: ¿conoces a los amigos de tu hijo? Si no es así, preocúpate por conocerlos.
4- Enséñale a tu hijo a decir no: desde pequeño, es importante que tu hijo sepa decir que no-
5- Habla del alcohol, las drogas y otras adicciones: explícale a tus hijos las consecuencias del abuso de sustancias o de artículos.
6- Confianza ante todo: demuéstrale a tus hijos que pueden confiar en ti y hablar de cualquier cosa contigo-
7- Valora a tu hijo: la autoestima alta y positiva es esencial para evitar que tu hijo pueda caer en adicciones.
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