Miedo en la élite gobernante de EE.UU.

Categoría: Opinión
Escrito por Manuel Antonio García R. / Foto: Tomada de blog.vacuba.com
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La élite gobernante de Estados Unidos, mayor potencia económica y militar del planeta, siente un gran temor -miedo- ante la posibilidad de que los pueblos estadounidense y cubano puedan compartir e intercambiar ideas y experiencias para conocer mejor sus respectivas realidades.

La prohibición a los ciudadanos norteamericanos de viajar a Cuba, único país del mundo donde no pueden arribar libremente, y las grandes limitaciones para otorgar visas a los cubanos que deseen llegar como turistas a Norteamérica, son las pruebas más evidentes de impedir el encuentro de ambos pueblos.

La actual administración estadounidense teme, después de tantas mentiras y manipulaciones, que su pueblo conozca que la Mayor de las Antillas es una de las naciones más tranquilas y seguras del orbe, defensora de la paz y no constituye ninguna amenaza para Estados Unidos.

También tiene miedo que su pueblo reflexione sobre el daño ocasionado a Cuba, calculado en más de 900 mil millones de dólares, por el bloqueo económico, comercial y financiero que desde hace 60 años -el más largo en la historia de la humanidad- mantiene su país contra la nación caribeña.

Tal genocidio ha sido condenado todos los años por la inmensa mayoría de los países durante más de las últimas dos décadas en la Organización de Naciones Unidas, donde Estados Unidos ha quedado aislado, junto a Israel, en la comunidad internacional, pero insiste en mantener el bloqueo que siempre justifica con mentiras, a pesar de que la mayoría del pueblo norteamericano está a favor de su levantamiento.

Igualmente, siente terror que su pueblo profundice en el conocimiento de que las diferentes administraciones norteamericanas han tratado de derrocar a la Revolución cubana durante 60 años, mediante una guerra económica, invasión militar, campañas propagandísticas, introducción de enfermedades a las personas, animales y plantas, y actividades terroristas, todos los cuales han dejado miles de muertos y mutilados al noble pueblo cubano.

El presidente Donald Trump, el vicepresidente Mike Pence y el secretario de Estado Mike Pompeo, junto a otros funcionarios y congresistas -principalmente de origen cubano- han promovido en su mandato diversas acciones que refuerzan el criminal bloqueo. Un ejemplo es la puesta en vigor recientemente del Título III de la Ley Helms-Burton y la prohibición del arribo a Cuba de embarcaciones de todo tipo procedentes de Estados Unidos y de barcos cruceros.

El pueblo cubano tiene la completa seguridad de que tales medidas, al igual que las adoptadas durante 60 años de lucha y resistencia, fracasarán y llegará el día en que ambos países, sin presiones ni sanciones, establezcan relaciones diplomáticas y comerciales de beneficio mutuo, y cooperación en muchos sectores y actividades. ENTONCES, SÍ NOS ENTENDERÍAMOS...

Los norteamericanos recuperarían el derecho de viajar libremente a la Mayor de Las Antillas, compartirían con el noble pueblo cubano, disfrutarían de sus playas, consideradas como entre las mejores del mundo, promoverían el intercambio cultural, artístico, literario y patrimonial, y se beneficiarían de su clima agradable, al igual que lo hacen alrededor de cuatro millones de turistas de otras naciones del mundo.

Desde el punto de vista económico, se incrementaría significativamente el comercio entre las dos naciones, los empresarios estadounidenses podrían invertir, al igual que lo hacen hombres de negocios de otros países, en diferentes sectores de la economía cubana; aumentaría considerablemente el número de empleos y, entre otros beneficios mutuos, se facilitarían las acciones de hermandad y solidaridad entre los pueblos de Estados Unidos y Cuba.

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