Ese hijo no es mío

Categoría: Opinión
Escrito por Maylín Camilo Castillo / Imagen tomada de Internet
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fastidio y falta de sensibilidadHay valores que no se pueden perder, y uno de estos es la sensibilidad. Yo estaba en una guagua de la ruta 101 que va para Micro 3, repleta de personas como es de costumbre. Todos los asientos para personas impedidas y embarazadas estaban llenos; en una de las paradas se subió una mujer con un niño de meses en brazos, una anciana le dijo a un hombre que estaba sentado que le diera el asiento a la muchacha, el hombre en muy mala forma dijo: Ese hijo no es mío.


Cómo es posible que existan personas con tanta insensibilidad al punto de decir esto; pensé en ese momento, este hombre no tendrá madre o hijas; al final tuvo que pararse una mujer y darle el asiento a la madre con su hijo ya agotado por el fuerte sol. Esta acción me impactó, por la expresión tan brutal. Algunas veces he visto, cómo hombres viran la cara cuando sube alguna embarazada al ómnibus, pero como esta, ninguna.
Desde pequeños nos inculcan valores tanto en la casa como en la escuela que son para toda la vida y nunca podemos perder, además de esos buenos sentimientos que son parte nuestra, tener buen o mal corazón ya es otro punto, pero no me imaginaba que una persona llegara a eso.
Todos los seres humanos nacemos de una mujer, deberíamos reflexionar que si fuera su madre no le gustaría que no le dieran el asiento en una guagua o quizás a alguna hija suya. Sabemos que estamos preocupados con nuestros propios problemas o agotados de una larga jornada laboral, pero que la falta de humanismo no llegue a tanto.
Si los 6 asientos amarillos que tiene una guagua, específicamente para las personas discapacitadas y mujeres embarazadas o con niños están ocupados por estas, pues entonces hay que acudir a la buena conciencia y brindarle, sin siquiera pedirlo, el puesto a alguien que lo necesite. No tiene que ser su hijo para pararse y con cortesía ofrecer el asiento. Siempre debemos poner el respeto a los demás, por delante del amor propio.

Comentarios   

#1 Rick 27-02-2019 15:39
Veamos: todos los asientos que le corresponderían a una mujer con un niño estaban ocupados y tenía que levantarse un hombre para que ella se sentara. Bien, ciertamente la respuesta es brusca y descortés, pero no es obligación de los hombres solamente dar el asiento. Siempre se habla del machismo en la sociedad cubana, pero el hecho de que solo los hombres deban ponerse de pie para que las mujeres se sienten es machismo implícito. Sí, cuando los asientos amarillos están ocupados por un hombre y llega una mujer embarazada debe ponerse de pie porque es un deber, pero también lo pueden hacer las miles de mujeres que a diario ignoran a embarazadas que van de pie porque... son los hombres los que tienen que dar el asiento. El ejemplo más sencillo está en la imagen usada para calzar la información. Ninguno de los asientos es amarillo, hay dos hombres que podrían darle el asiento a la embarazada, pero también hay dos mujeres justo al frente.
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