
Tal aseveración la hizo el Héroe Nacional cubano en trabajo publicado por el periódico Patria, el 7 de mayo de 1892. Título: De las damas cubanas
En realidad, el pensamiento es más amplio y dice textualmente:
“Las campañas de los pueblos sólo son débiles cuando en ellas no se alista el corazón de la mujer, pero cuando la mujer se estremece y ayuda, cuando la mujer, tímida y quieta de su natural, anima y aplaude, cuando la mujer culta y virtuosa unge la obra con la miel de su cariño, la obra es invencible”.
El texto es pequeño. Comienza aludiendo a la estimación de los hombres buenos, pero –afirma- es incompleta la victoria cuando no mueve el corazón de la mujer. El es la medicina: él es el milagro: él es el triunfo.
En ese momento, Martí se está refiriendo a una carta recibida por Patria de una mujer cubana por él calificada como nobilísima, animosa y conmovedora, en que se cuenta a una amiga la tristeza de la lluvia del Norte, y se habla de la generosidad con que las damas cubanas juzgan a ese periódico de la Revolución que había sido fundado casi dos meses antes.
Y sobre la misiva, que a continuación reproduce, firmada solo con una X, dice Martí que: La ingenua emoción y el patriotismo triste le dan característica belleza a su lenguaje literario y puro.