Los jóvenes… una vez más protagonistas

Categoría: Opinión
Escrito por Odette Elena Ramos Colás
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comites de defensa de la revolucion cuba

Se acerca el 27 de septiembre, fecha en que esperamos con una gran fiesta de barrio el nuevo aniversario de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR). Ya se ve al movimiento en las calles de Santiago que anuncia los preparativos para la llegada de los 57 años de una organización creada por el eterno Comandante en Jefe Fidel Castro.


Su objetivo fundacional no ha cambiado: organizar al pueblo cubano en cada cuadra para desempeñar tareas de vigilancia colectiva, frente a la injerencia externa y los actos de desestabilización hacia el sistema político cubano.
Desde el 28 de septiembre de 1960, la más poderosa de las organizaciones cubanas, ha hecho de la movilización popular, la bandera en defensa de las conquistas del socialismo.
Ha sido una preocupación desde hace algunos años, la participación de los jóvenes en las tareas de los CDR, para que estos no los vean como algo distante de su generación. El protagonismo juvenil en las actividades que se realicen en cada barrio, debe ser fundamental... ¿pero acaso no lo es?
Los jóvenes son el futuro de este país y por supuesto de la organización cederista; y constituyen una verdadera fuerza vital... si no es así... ¿quién está donando la sangre, quién dirige las acciones, quién las impregna de entusiasmo...?
Fidel mencionó en más de una ocasión la necesidad de que la juventud se apodere no solo de las aulas, las universidades, la producción, los servicios y la defensa de la Patria, sino también del barrio y de las calles. De ahí que los CDR necesiten rejuvenecer.
La organización más numerosa de Cuba, vive hoy el reto de incorporar más jóvenes a las estructuras directivas. ¿Cómo atemperar la organización a los derroteros de estos tiempos? ¿Cómo convertirla en un reflejo de las principales preocupaciones del barrio?
Las respuestas son sencillas pero requieren de mucho esfuerzo: evitar caer en la monotonía, romper formalismos, tener sentido de pertenencia, ser responsables, asumir las tareas con misiones concretas, y lograr llegar a la base, a cada casa.
Los jóvenes aportan dinamismo al barrio y facilitan el vínculo con el resto de la membrecía de su edad. Son imprescindibles y necesarios. Pero... hay que tener confianza en la juventud, involucrarla, propiciando actividades que se parezcan más a su tiempo potenciando los talentos que existan en cada barrio, sin dejar de lado el constante fortalecimiento de los valores.
Quienes tienen más experiencia deben impulsar estas acciones con un diálogo constante con las nuevas generaciones. Hay que entender que los jóvenes seguirán bailando en las discotecas, participando en actividades nocturnas... o pensando como alegrar más su vida y la de quienes les rodean.
Sin embargo, eso no les impide participar, estar activos, incluso formar parte de la dirección de un CDR. ¿Quién dijo que juventud y compromiso cederista no podían ser magníficos sinónimos? Aunque el camino es difícil, hacia eso debemos encauzar nuestros objetivos.
Ser un joven cederista es una oportunidad para vincularse directamente con la gente, entender sus problemas e intentar solucionarlos. Por eso, es necesario que la nueva generación asuma roles dentro de los Comités porque así contribuyen a su propia formación social.
Es cierto que la juventud puede ser testaruda, pero es la única que puede hacer avanzar el mundo. Los jóvenes son imprescindibles hoy en los CDR, por eso se crean diferentes destacamentos que promueven su participación en esta organización popular, como los de donaciones voluntarias de sangre o el propio Destacamento Juvenil 9no Congreso.

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