El histórico 1ro de Enero de 1959, cuando Fidel Castro entró a Santiago de Cuba, afirmó desde el balcón del antiguo ayuntamiento, frente al parque de Céspedes: (...) Al fin hemos llegado a Santiago, duro y largo ha sido el camino, pero hemos llegado (...) esta vez por fortuna para Cuba, la Revolución llegará de verdad al poder (...) los mambises entraron en Santiago.
“(...) Cuando hacemos a Santiago de Cuba Capital Provisional de la República, sabemos por qué lo hacemos. No se trata de halagar demagógicamente a una localidad determinada; se trata, sencillamente, de que Santiago ha sido el baluarte más firme de la Revolución (...)”.
Décadas después, en el mismo sitio, el líder histórico de la Revolución Cubana le otorgó el título de Ciudad Héroe de la República, en gratitud por esta tierra indómita, donde con emoción sentenció “¡Gracias, Santiago!”.
Santiago, tierra de hombres y mujeres rebeldes, hospitalarios, lugar donde se abrieron las puertas para proteger a los combatientes del 30 de noviembre; hombres y mujeres que desafiaron a los esbirros de la tiranía, con brazaletes del movimiento 26 de julio, acompañaron el féretro que guadaba los restos mortales del hijo más querido de Santiago de Cuba, Frank País García, hasta Santa Ifigenia.
En esta urbe que ha servido de inspiración a los poetas, está presente la huella de Fidel, que quedaron para siempre grabadas; imposible no recordar que tenemos el privilegio de haber vivido en tiempos de Revolución, bajo a conducción del invicto Comandante en Jefe, quien siempre contó con el respaldo del pueblo.
Por eso, cuando se escriba la historia más reciente de la Revolución, siempre tendremos que referirnos a la impronta de Fidel en Santiago, sus visitas, sus recorridos, sus intercambios con la población.
Quienes pensaron que con el derrumbe del campo socialista y el período especial, la Revolución se vendría abajo, se equivocaron, porque siempre tuvimos a un Fidel inmenso señalándonos el camino a seguir, porque nos enseñó a ser leales, fieles a los principios; a mantenernos firmes, a buscar alternativas con nuestros propios recursos para salir adelante.
Por eso hoy cuando ya no está físicamente pero tu luz y tu visión de futuro nos sigue guiando, hoy es a nosotros a quienes toca decirte ¡Gracias Fidel! por tu entrega incondicional a la Revolución.
Comentarios
NO TE DECIMOS ADIÓS PORQUE SEGUIRÁS PRESENTE
HASTA LA VICTORIA SIEMPRE /
PORQUE AGRADECIDO VUELVES Y TUS CENIZAS EMPRENDES/
A TU EJERCITO REBELDE
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