Talleres de valores continúan sesionando en la provincia de Santiago de Cuba en aras de perpetuar el ejemplo de Mariana Grajales Cuello en la forja de los hijos y educación de la familia, ya que su legado está vigente más allá del bicentenario de su natalicio.
Especial significación tuvo el realizado en El Caney ante federadas de varios bloques, en el cual Zoe Sosa Borge, historiadora de la Oficina del Conservador de la Ciudad santiaguera, presentó el libro Mariana Grajales Cuello: 200 años en la historia y la memoria, de una veintena de autores de la localidad, que suscitó gran interés en el auditorio.
En tributo Mariana Grajales Cuello, en el bicentenario de su natalicio, fue develado hoy un retrato escultórico fundido en bronce en el Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba, lugar donde reposan los restos mortales de la Madre de los Maceos.
Alberto Lescay, escultor santiaguero y autor de la obra, dijo a la prensa que el retrato se realizó los talleres de la Fundación Caguayo, y el pedestal se obtuvo de un árbol resistente, conocido como Guayacán Negro, que tiene aproximadamente dos centurias pues “ese simbolismo quisimos también incorporarlo a la obra, una madera eterna, como la gente la conoce”, señaló.
Mariana Grajales Cuello no ha muerto. Desde el lugar de los imprescindibles, sigue convocando a los cubanos y cubanas a hacer por el bienestar de la nación.
Tal es la idea que inspirará la gala político-cultural Mariana, Madre de la Patria, con la que es conmemorada la heroína este domingo 12 de julio, en el bicentenario de su natalicio.


