Al conmemorarse el aniversario 55 de la fundación de la Federación de Mujeres Cubanas, viene a la mente el recuerdo de tres mujeres santiagueras que, en distintos días y años, dejaron de existir físicamente en el mes de agosto, aquí, en Santiago de Cuba.
Regina Jústiz Grajales es de esas cubanas que desde el anonimato hacen un aporte cotidiano a la grandeza de la mujer. Las razones están ahí, diseminadas en los muchos momentos entregados a favor del bienestar colectivo y la satisfacción personal de haber hecho algo útil por los demás y por su país.
Ese modo de ser le viene de cuna, con el legado de una casta heroica y el orgullo de ser una de las santiagueras descendientes de los Grajales-Cuello.
En menos dos décadas, tres Papas se han acercado a la devoción por la Virgen de la Caridad de El Cobre.
