
Cuando el 2 de diciembre de 1956 el yate Granma desembarcó en Los Cayuelos, a unos dos kilómetros de playa Las Coloradas, la aviación enemiga recibió con fuego a los 82 expedicionarios que zarparon en Tuxpan, asesinando, torturando o apresando a muchos de ellos y dispersando al resto del incipiente Ejército Rebelde.
Particularidades polémicas relacionadas con los orígenes y el entorno familiar del Titán de Bronce desvela el libro “Antonio Maceo en la historiografía cubana. El tratamiento a aspectos controvertidos de su biografía”, de Zoe Sosa Borjas, presentado en la ciudad de Camagüey.
Entre el resplandor del fuego se escuchan disparos que, en suerte de relámpagos, irrumpen en una localidad cercana a Santiago de Cuba eternizada como símbolo de libertad. Las tropas del III Frente Oriental Mario Muñoz Monroy, bajo el liderazgo de Juan Almeida Bosque, atacaban a una representación del ejército batistiano. El Cobre fue el escenario escogido para protagonizar la escena.

