El 30 de junio de 1957 por las calles de Santiago de Cuba corrió, nuevamente, la sangre de una generación que no dio tregua a la lucha contra el régimen de Fulgencio Batista. Ese día los caídos fueron Josué País, Floro Vistel y Salvador Pascual.
A Guillermón Moncada se le describe como el gigante de ébano, por su temple, su coraje, su color y su estatura. Intransigente santiaguero que vino al mundo en una sociedad esclavista como negro libre, el 25 de junio de 1841, para dar su vida por la independencia de Cuba.
Con dos números y un tercero en proceso, la revista cubana El Historiador abre hoy para esos profesionales en el país nuevos cauces para la difusión de sus investigaciones y el intercambio de ideas.

