La noticia de la muerte del valiente capitán rebelde estremeció a los combatientes guerrilleros bajo su mando. Era la madrugada del 21 de
septiembre de 1958. A las 10:00 de la noche del día 20 había comenzado el ataque al cuartel de Dos Palmas, cercano a la ciudad de Palma Soriano.
¡Reforma Agraria! Una verdadera reforma, radical, que extirpara definitivamente el latifundismo en Cuba, que hiciera desaparecer a los terratenientes, que devolviera la tierra a sus verdaderos dueños, los campesinos, y acabara con la explotación, el abandono, el analfabetismo, la miseria y la opresión que sufrían nuestros hombres del campo. Fue ese el objetivo supremo del Congreso Campesino en Armas, celebrado en Soledad de Mayarí, el 21 de septiembre de 1958.
Podría decirse que el Congreso Campesino en Armas constituía una necesidad para ese sector social, que como muchos otros en la época, sufrían explotación.
