Los santiagueros recuerdan el día que Vilma murió

Categoría: Historia
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Vilma es irrepetibleLa muerte de Vilma estremeció a Cuba, cómo iba ser diferente si esta mujer ayudó a darles alas a las cubanas, dejó un legado maravilloso en temas relacionados con la mujer, familia y la niñez.

No existe un rincón en la ciudad santiaguera que no tenga algún recuerdo, alguna historia de esta valiosa mujer.

Laura Fuentes era una pionera  en esa época que fue escogida en su escuela para rendirle tributo a los restos de Vilma en la Plaza de la Revolución: “Mi abuela siempre me hablaba de Vilma y de la Federación de Mujeres Cubanas, por eso me siento orgullosa de haber podido despedirme de esta mujer a la que mi abuela veneraba, fue una experiencia conmovedora aunque solo tenía 10 años”.

Clara es ama de casa y oyó temprano la noticia por Radio Reloj cuando preparaba el desayuno: “Sabíamos que estaba enferma desde hacía tiempo pero una no espera la muerte, yo lloré como si hubiese perdido a una hermana, Vilma significó mucho para nosotras. Era el símbolo de las mujeres, defendía nuestros derechos, el de los niños, el de la educación sexual, Vilma es irrepetible.”

“Cuando me enteré pedí permiso en trabajo y fui a la Plaza a ver por última vez lo que quedaba de ella, allí había un mar de gente, un pueblo entero que quería también decir adiós. Mujeres ancianas, niños bajo el sol esperando el turno de la despedida. Vilma era muy querida en toda Cuba, mucho más aquí, donde creció y se formó como revolucionaria. Ella  representó a esa mujer que pudo formar a una familia maravillosa sin apartar sus responsabilidades que fueron numerosas”, recordó Carlos Alberto López de 58 años.

Santiago amaneció llorando ese 18 de junio, las banderas a media asta, las calles enlutadas. Santiago de Cuba vio nacer a esta heroína, sus montañas resguardan sus cenizas y su gente revive su recuerdo.

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