El Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia fue una vez más el sitio de reunión este 12 de julio, para dirigentes del Partido, el Gobierno, combatientes de la Revolución, miembros de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y el pueblo santiaguero en general, que rindieron tributo a Mariana Grajales, en el aniversario 201 de su natalicio.
En la tumba donde reposan los restos de la Madre de los Maceo, se depositó la ofrenda floral a nombre de toda Cuba, que encabezó la ceremonia de homenaje a la que es considerada también como la Madre de la Patria, pues entregó a sus hijos a la causa de la independencia de esta tierra indómita.
Yuleidis Vega Blanco, Secretaria General de la FMC en la provincia, expresó que para todas las cubanas y cubanos, Mariana sigue siendo un paradigma:
“Una mujer que nos legó la pujanza de una revolucionaria. Las nuevas generaciones tenemos mucho que agradecerle: esa fuerza interior, ese llamado al combate con sus hijos y con todo el que conoció, esa manera de enseñar que la Patria es lo primero, que la Patria ante todo, también lo hemos sabido enaltecer durante este tiempo.
“Este es un año especial porque es el 56 aniversario de constituida la FMC, hemos celebrado el 7mo Congreso de nuestro Partido, y estamos a pocos días de celebrar también el cumpleaños de nuestro querido comandante Fidel Castro. Por eso nos mantenemos aquí firmes, demostrando que las cubanas seguiremos el ejemplo de Mariana, y que daremos por esta Revolución, que nos lo ha dado todo, hasta la vida si fuera necesario”.
Vega Blanco, ratificó igualmente el compromiso de las mujeres cubanas con el Partido, siendo fieles al legado de esta decidida fémina y al de todas las heroínas que lo dieron todo por nuestra Patria.
Del mismo modo, Tania Grajales Columbié, descendiente la excelsa mambisa, se refirió al compromiso que implica llevar su sangre y argumentó: “Como decía José Palomino, jefe de la comisión de repatriación que trajo sus restos desde Jamaica, Mariana Grajales es una mujer inmensa.
“Ante alguien con este talante el resto de la familia y todos los que nos debemos a la causa revolucionaria, lo que nos queda es el compromiso de obtener buenos resultados en lo que hagamos, en la actividad a que nos enfrentemos. No se trata de imitar ni de parecernos, pero sí, por lo menos, respetar lo que fue Mariana y lo que ha significado para toda la familia y para todo el pueblo de Cuba”, finalizó.