Aniversario 120 de la caída en combate del León de Oriente

Categoría: Historia
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jose mCuando el 5 de julio  de 1896, hace 120 años, el general José Maceo Grajales, el “León de Oriente” caía en combate frente al enemigo, en Loma del Gato, perdía Cuba a uno de sus más fieles y decididos patriotas, y el Ejercito Mambí a uno de sus más valientes y combativos generales.

Entraba así en la historia un hombre que desde muy joven entregó toda su energía, voluntad y apasionado quehacer  a la causa de la libertad de Cuba. Sin dudas  fue un duro golpe para la lucha independentista,  que causó pesar en las filas mambisas.

Nació el  general José, según historiadores, en la finca “La Delicia” del cuartón Majaguabo. La vida en contacto con la naturaleza, el bañarse en el río, montar a caballo a diario y la labor en el campo, le ayudaron a desarrollarse ágil, fuerte y viril.    

Temprano aprendió el manejo de las armas, tanto de fuego como blanca, lo cual  le permitió labrar, junto a otras grandes cualidades, páginas brillantes al servicio de la Patria.

José Maceo se incorpora a la lucha contra el colonialismo español el 11 de octubre de 1868, con sólo 19 años de edad. Ese mismo día recibe su bautismo de fuego. En enero de 1869 es herido por primera vez, y el 11 de ese mes, por su destacada participación en el ataque a Mayarí, es ascendido a cabo.

La Guerra de los 10 años fue el marco propicio para el desarrollo de extraordinarias acciones combativas e este hombre, valiente hasta lo inverosímil, y al decir de sus contemporáneos, colérico y testarudo.

Así, se destacó en combates como el de Hondón de Majaguabo, Loma de la Galleta, El Cobre, Ingenio San Juan, y junto a su hermano Antonio, participó en la invasión a Las Villas, sobresaliendo en los combates de El Naranjo; Las Guásimas y Arroyo Hondo, y en el rechazo de un ataque español en la Llanada de Juan Mulato, que le costó al enemigo más de 250 muertos.

De la misma forma, el general José en una muestra ejemplar de  intransigencia  patriótica y revolucionaria estuvo junto al Lugarteniente General Antonio Maceo en la histórica Protesta de Baraguá, el 15 de marzo de 1868.

Durante la Guerra del 68 el general José participó en 500 acciones de guerra; empezó de soldado y terminó de coronel. Y unos meses después de iniciada la llamada Guerra Chiquita, fue ascendido a general.

De este temerario jefe mambí  se cuentan increíbles hazañas. José Miró Argenter, jefe del Estado Mayor del ejército invasor comandado por el generalísimo Máximo Gómez y  el general Antonio, nos relata una que lo pinta de cuerpo entero: “Con veinte hombres se metió en la plaza de Guantánamo, dentro de la población, con el propósito de brindar por le independencia en el centro de la villa, y así lo efectuó; contestando a tiros al ¡quien vive! de los centinelas…

“Entretanto –prosigue Argenter-, los españoles se aprestaban a la defensa, cundía la alarma, y el tiroteo cobraba intensidad. Hay que tener en cuenta que la población de Guantánamo estaba muy bien guarnecida, y no tenía más que una entrada, y por lo tanto, una solo salida. El indomable insurrecto, después del brindis, tomó calle abajo y se despidió de los centinelas con otra diana de tiros”.  

El Lugarteniente General Antonio Maceo, decía con orgullo, sin reservarse nada para él, que los hombres más valientes que había conocido  n la Guerra del 68, eran sus hermanos José y Miguel y Policarpo Pineda, conocido por “Rustán”.

Al cumplirse este 5 de julio un nuevo aniversario de su caída en combate,  nuestros jóvenes y todos los cubanos tenemos en el general José Maceo Grajales  un paradigma imitable de hombre de valor frente al enemigo, patriota y revolucionario, entregado  por entero a la causa de su pueblo.   

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