Hoy los santiagueros nos sentimos más orgullosos, cuando recordamos el 172 aniversario del Natalicio del “León de Oriente” y el único de la familia Maceo Grajales que participó en las tres Guerras por la Independencia de Cuba.
Hombre indispensable en la lucha, patriota y militar de a todas ese fue José Maceo Grajales quien nació en San Luis, Santiago de Cuba. José fue el tercero de los retoños de la familia Maceo Grajales.
Con solo 19 años comienza su carrera militar en la Guerra de los Diez Años, ascendiendo desde soldado a coronel, grado que se le otorgó tras la Protesta de Baraguá. Dedicó 28 años de los 47 que vivió a esa causa. Por dondequiera que el machete redentor cargara contra el enemigo español, ahí estaba el brazo fuerte, el valor y el coraje.
Libró centenares de combates, 10 veces regó con su sangre la tierra de la patria y jamás disminuyó ni siquiera un ápice su voluntad y patriotismo. En 1880 fue confinado a los presidios de África.
De estos escapó dos veces: en Cádiz y en Mahón. La primera vez buscó refugio en Gibraltar, pero fue devuelto a España por las autoridades británicas. Finalmente se trasladó a América.
Vivió en el exilio hasta su desembarco en Duaba, Baracoa, el 1ro. de abril de 1895, junto con Antonio Maceo. Luego de dispersarse el grupo por un encuentro con españoles, José se abrió paso solo hasta encontrar fuerzas insurrectas en Guantánamo.
El 25 de abril Máximo Gómez y José Martí se unieron al general José Maceo, quien se batía derrotando al enemigo. Tres días después lo ascendieron a mayor general y el 20 de octubre de ese mismo año asumió la jefatura militar del departamento oriental.
El 5 de julio de 1896 resultó gravemente herido y falleció a las pocas horas, en Loma del Gato. Allí también los españoles tuvieron grandes pérdidas.
Según Antonio Maceo, José, su también hermano Miguel y otro mambí, Policarpo Pineda -alias Rustán- fueron los hombres más valientes que conoció durante la primera contienda. Era un hombre tremendo -afirmó el brigadier José Miró Argenter, jefe del Estado Mayor de Antonio Maceo- valiente hasta lo inverosímil, arrebatado, colérico, fiero y testarudo.
Burló a la muerte en más de mil 500 combates, entre estos, La Indiana, La Galleta, el Jobito, Pinar Redondo, Majaguabo, San Luis, Dos Caminos, Sao del Indio, el Triunfo, Cauto Abajo, Mayarí, Arroyo Hondo, Sagua y Songo. En la primera guerra participó en 500 acciones militares y recibió una herida de bala por cada ascenso.
José superó la leyenda, por su impetuosidad, lealtad incalculable a la Patria, de él expresó Máximo Gómez: “Pocos cubanos he conocido más libre, más trabajador y más valiente; y más resuelto, ninguno”. No se puede hablar de la Historia de Cuba sin mencionar a este valeroso hombre quien al igual que su hermano Antonio fue hijo de León y de Leona, forjador de la Patria que disfrutamos.