Villena: héroe de verso y acción

Categoría: Historia
Escrito por ODETTE ELENA RAMOS COLÁS
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Tengo el impulso torvo y el anhelo sagrado

de atisbar en la vida mis ensueños de muerto (…)

villenaDicen que agotó su vida al entregarse por completo a la causa de la Revolución, el antiimperialismo, el internacionalismo, la teoría marxista – leninista, y los ideales del socialismo y el comunismo; pues su dolencia y enfermedad pulmonar pudo haber sido curada si tan solo le hubiera prestado un mínimo de atención. Pero no.

De ese tamaño era el altruismo de Rubén Martínez Villena, hombre de ideas y de acción que perteneció a la generación de patriotas que dio continuidad a las luchas independentistas del siglo XIX.

Aquel niño rubio, delgado, de grandes ojos verdes, nacido en las tierras rojizas de Alquízar, el 20 de diciembre de 1899, se convirtió en un gigante revolucionario de carácter rebelde, energía emprendedora, voluntad y concepción de poner el deber ante todo, con un concepto irrebatible del honor.

Rubén: el abogado, el maestro, el amigo entrañable de Pablo de la Torriente, Julio Antonio Mella y Juan Marinello, el narrador excepcional que cultivó el cuento y el ensayo, el poeta que con maestría aún nos hace vibrar con su “Soneto” o el “Hexaedro en rosa”; fue también el protagonista de la Protesta de los Trece el 18 de marzo de 1923, ocasión en que denuncia la política malversadora y corrupta del gobierno de Alfredo Zayas, y expresa la inconformidad de la juventud con la falta de patriotismo y de decoro ciudadano de los delincuentes que ocupaban cargos públicos.

Al presidente Gerardo Machado, lo define para la historia: “asno con garras”. Y tras sortear persecuciones para asesinarlo y desde el quehacer del clandestinaje como militante del Partido Comunista, Villena fue el mentor de dos importantes huelgas contra el mencionado tirano: la de marzo de 1930 y la de agosto de 1933, que provocaría la caída del sanguinario régimen.

Se suma al Movimiento de Veteranos y Patriotas en defensa de la línea insurreccional armada; funda junto a mella la Universidad Popular José Martí y más tarde la liga antiimperialista de Cuba. Participa en la Falange de Acción Cubana, la Liga Anticlerical; y se compromete con el movimiento obrero organizando sindicatos en fábricas y talleres, defendiendo a los desprotegidos y dirigentes obreros encarcelados o perseguidos; conquistando así el afecto de los trabajadores.

Martínez Villena integra también el Grupo Minorista, se desempeña como asesor legal de la Confederación Nacional Obrera de Cuba y crea las bases del IV Congreso Obrero de Unidad Sindical, que no vio por el avanzado estado de su enfermedad: la tuberculosis, que le provocaría la muerte en el sanatorio La Esperanza el 16 de enero de 1934, con apenas 34 años de edad.

(…) ¡Oh la pupila insomne y el párpado cerrado!

(¡Ya dormiré mañana con el párpado abierto!)

Hoy cuando se cumple el 87 aniversario de su deceso, Rubén Martínez Villena trasciende por el liderazgo intelectual entre los jóvenes de su época y por renunciar a la tranquilidad de una vida literaria para ocuparse de los problemas sociales que aquejaban a todo un país. No murió de un balazo ni en una batalla sangrienta… sin embargo, es uno de nuestros más queridos héroes que nos legó su mejor arma: la palabra, con la que hemos aprendido a defender esta Patria que ya es independiente, libre y soberana.

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