Una Revolución agraria sin precedentes

Categoría: Historia
Escrito por Milagros Alonso Pérez
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agrariaDesde los primeros pasos del Gobierno Provisional Revolucionario cubano, quedarían impregnadas las cualidades de un auténtico proceso antiimperialista, democrático-popular y agrario. En especial, este último elemento sería clave para la emancipación del campesino. No obstante a las contradicciones de algunos sectores conservadores, el Comandante en Jefe no cejaría en el cumplimiento del Programa del Moncada.

reforma agraria prensa 1En él se daba a conocer explícitamente el problema de la tierra, el cual conllevaría a la aplicación de medidas como la concesión de propiedad intransferible e inembargable a los subcolonos, aparceros, colonos, precaristas y arrendatarios que cultivaban tierras, con una extensión máxima de cinco caballerías.

Es así como el 7 de febrero de 1959 Fidel Castro Ruz se reúne con trabajadores de la refinería petrolera Shell, donde expresó: “(...) la Reforma Agraria es imprescindible (...) es una necesidad de la nación, todo el país tiene que ponerse al lado de esa medida revolucionaria, que va a ser una medida muy dura, porque cuando las compañías
extranjeras, la United Fruit Company y todas las compañías extranjeras que aquí tienen miles y miles de caballerías de tierra vean que el latifundio va a ser proscrito, van a poner el grito en el cielo”.

Como en efecto, así fueron los acontecimientos. También, durante el desarrollo del propio mes, el grupo administrativo representado por Manuel Urrutia Lleó y José Miró Cardona generaron resistencia a estas transformaciones radicales y necesarias en pos del bienestar social. Este último, durante la primera crisis ministerial del período renunció a su puesto debido a las exigencias del pueblo.

Posteriormente, el Líder Histórico de la Revolución Cubana asumiría las funciones de primer ministro, con el objetivo de que la gestión gubernamental deviniese en responsables confiables y acciones transparentes. Al decir de esta significativa etapa, el Programa del Partido Comunista resumiría, en esencia, su trascendencia: “(...) aun cuando en el gobierno provisional, instaurado en enero de 1959, figuraban algunos elementos burgueses, estos nunca contaron con fuerza para imponer siquiera un rumbo reformista. El poder real se encontraba en el Ejército Rebelde y en las masas populares, dirigidos por Fidel Castro (...)”.

Una vez más la historia demostraba la significación de la unidad entre las masas y los máximos dirigentes del cambio, aquellos que modificaron su presente y trazaron el camino a seguir: una senda con los humildes y para ellos.

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