“¡Entre la URSS y Cuba no habrá brechas!”

Categoría: Historia
Escrito por Milagros Alonso Pérez
Visto: 313

Foto Tomada de InternetLo que parecía una semana interminable en el décimo mes de 1962, se convirtió en un período de tensiones que duró más de 30 días. La conocida como Crisis de Octubre, del Caribe o de los Misiles, en la cual el mundo estuvo al borde de una Tercera Guerra Mundial, se extendió poco más allá del 22 de noviembre, cuando Cuba declaró la vuelta a la normalidad.

El antecedente inmediato a estos acontecimientos se registra desde 1961, ya que tras la derrota de los Estados Unidos en Playa Girón, el gobierno de John F. Kennedy aprobó la Operación Mangosta, con el objetivo de efectuar una serie de sabotajes, eventos terroristas, agresiones armadas e intentos de asesinatos a dirigentes cubanos.

En respuesta a estas acciones, la antigua Unión Soviética (URSS) firmó con las autoridades del país un acuerdo para la colaboración militar con la Mayor de las Antillas, al igual que en la instalación de cohetes con carga nuclear. La disyuntiva radicó en hacer público el anuncio del documento, ya que la URSS sostenía su carácter secreto, en oposición a la perspectiva de la contraparte.

Como consecuencia de la iniciativa de la Nación por defender su soberanía e independencia, la administración norteamericana aplicó el bloqueo naval contra Cuba, y permitió el vuelo de aviones rasantes al territorio. De ahí que se declarase el 26 de octubre de 1962 la apertura de fuego a todo el invasor del espacio aéreo cubano.

Sin embargo, dos días después, en la Casa Blanca se informaba acerca de la conciliación en pos a la paz de la URSS y las autoridades cubanas para retornar los proyectiles a la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas. No obstante, el proceso para el regreso a la normalidad fue más complejo y extenso.

El 1ro de noviembre de ese año, Fidel Castro Ruz, entonces Primer Ministro del Gobierno Revolucionario expresó al pueblo a través de los medios de comunicación cómo había sido el desarrollo de las conversaciones con el Secretario General de la Organización de Naciones Unidas. Allí refirió que “¡entre la URSS y Cuba no habrá brechas! (…) Tenemos confianza en la política de principios de la Unión Soviética”.

Tres días después del establecimiento de la paz, Cuba declaró un texto que contenían cinco puntos elementales que los Estados Unidos no debían violar, además del ya retirado bloqueo naval. Estos contenían como ideas esenciales el cese del embargo económico, comercial y financiero del gobierno norteamericano hacia el pueblo cubano.

El segundo era acerca del fin de las acciones subversivas; el tercero aludía a la culminación de la piratería desde Puerto Rico y tierras estadounidenses. El cuarto comprendía las violaciones del espacio aéreo y naval, y el quinto la retirada de la base en Guantánamo.

Sus páginas citaban: “No creemos en simples promesas de no agresión; necesitamos hechos. Esos hechos están contenidos en nuestros cinco puntos. En las palabras del Presidente Kennedy tenemos tan poca fe, como poco es el temor que nos infunden sus veladas amenazas”.

Una vez más se reafirmaba la continuidad de las conquistas alcanzadas por la Revolución Cubana y su pueblo, quienes han resistido y sin importar los contextos son la continuidad histórica en el reflejo de las generaciones precedentes y nuevas.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar