Palma Soriano.- La patria toda vibra cuando llega agosto. El mes de Fidel y Vilma, de los agradecidos: niños, campesinos, obreros, intelectuales, mujeres, quienes por años han acompañado a su Revolución.
Esa Revolución de Vilma y Fidel, quienes en un agosto como este fundaron una vital organización: La Federación de Mujeres Cubanas (FMC), que por mucho tiempo ha contribuido, además, a la emancipación de la mujer. Como dijo alguien: “fue una de las osadías más grandes que proceso revolucionario alguno haya hecho”.
En cualquier lugar del mundo, muchas mujeres existen sólo para atender a sus hijos, sin embargo, las que habitamos en Cuba, además de ejercer la innata vocación de madre y eje de familia, participamos activamente en el proyecto socialista, que desde enero de 1959 se lleva adelante en esta pequeña isla asediada siempre.
Las mujeres aquí somos dueñas de decidir nuestro camino y destino. Para ello, hemos contado con el amparo y protección de la FMC, constituida el 23 de agosto de 1960.
En pocos días cumplirá 59 años esta organización, que contribuyó decisivamente –y aún lo hace- a empujar cada cambio o transformación, “las mujeres cubanas se han unido para el trabajo, se han unido para ayudar a la patria en cualquier circunstancia. Si mañana es el combate, mañana prestarán su esfuerzo; si hoy en el trabajo, hoy prestarán su esfuerzo”, expresó Fidel.
La FMC en Palma Soriano necesita hacer mucho más, lograr mejores resultados, motivar a sus miembros, sobre todos a las que llegan ahora. Revolucionaria como es la FMC, hoy necesita mayor dimensión y justo el ejemplo de Vilma, quien no sólo fue rostro, sino alma de la organización y por demás hay que multiplicarlo desde las comunidades. Ese es el norte a seguir para no permitir nunca que agosto deje de ser de Fidel y Vilma.