Para todos los santiagueros el Vivac es un sitio más que conocido, pues por la historia y el conocimiento popular de generación en generación, señalan a este recinto como el lugar donde llevaron a Fidel Castro después de apresarlo tras el asalto al cuartel Moncada en 1953.
Sin embargo esta edificación no solo atesora ese hecho, sus muros y pasillos tienen muchas anécdotas de la historia cubana, que hasta nuestros días son guardadas con mucho recelo.
Este edificio, ubicado en calle Aguilera 131, esquina Padre Pico de la ciudad de Santiago de Cuba, es hoy la sede del Archivo Histórico Provincial donde se encuentran más de 80 fondos documentales que recogen el desarrollo económico, político, social y cultural de la región oriental.
Cuentan los registros de la etapa colonial que el antiguo Vivac, conocido así, fue primeramente la iglesia de Santa Catalina, construida en 1515 y destruida posteriormente por un incendio años después.
A mediados del siglo XVII, el Ayuntamiento (Gobierno) comienza a analizar la necesidad de construir una cárcel en ese sitio y no es hasta el 17 de noviembre de 1845 que se inaugura como la Real Cárcel del gobierno español en la región.
En sus celdas guardó prisión en agosto de 1870 el luchador independentista Pedro (Perucho) Figueredo, abogado, escritor y autor de la letra y música del himno nacional. En la capilla de la cárcel pasó su último día donde solicitó el servicio de confesión y de abogado para atestar a favor de su familia. Impedido de caminar por su estado de salud fue trasladado en un asno hasta el lugar donde fue ejecutado el 17 de agosto en el caserón del antiguo matadero.
De igual forma fueron apresados los expedicionarios del Virginius, Don Emilio Bacardí y el artista inglés Walter Goodman.
En la etapa de la República la cárcel adquirió el nombre de Vivac, debido a que en este sitio las tropas vivaqueaban (descansaban) y le daban de comer a sus animales, fue así como se quedó popularmente hasta hoy el nombre de Vivac.
En esta cárcel estuvieron presos destacados revolucionarios como Antonio Guiteras y los asaltantes al cuartel Moncada Haydée Santamaría, Melba Hernández, Raúl Castro, Juan Almeida Bosque, Raúl Castro y demás, quienes estuvieron presos siete días hasta que fueron trasladados para la cárcel de Bonito, a las afueras de la ciudad.
También guardaron prisión, integrantes del Movimiento 26-7 como Frank País García, quien llegó a decir “esta es mi casa” debido a la cantidad de veces que estuvo preso en este sitio. De igual forma Otto Parellada, Vilma Espín, Félix Pena y Gloria Cuadras, entre otros, también conocieron del encierro en estos muros.
Después del triunfo de la Revolución el inmueble continuó realizando las funciones de cárcel hasta 1968, fecha en que es transferido a la Academia de Ciencias hasta 1975.
Por iniciativa de Arturo Duque de Estrada, presidente de la comisión provincial de monumentos en Santiago de Cuba se inaugura como museo histórico el 26 de julio de 1978.
En 1998 fue declarado Monumento Nacional y el 30 de julio de 1999 es inaugurado como Archivo Histórico Municipal del Conservador de la Ciudad y en marzo de 2009 se fusionan los Archivos Municipal y Provincial.
El 9 de marzo de 2011 pasa el inmueble al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
“Esta es la historia de un lugar rico en hechos y anécdotas, trascendental por la cantidad de personalidades que estuvieron detenidas aquí”, destacó Ana María Limonta Castillo jefa del departamento de servicios informativos y automatización del Archivo provincial.
Datos curiosos:
El Comandante en Jefe Fidel Castro estuvo prisionero unas horas en el Vivac, después que fuera llevado allí por el teniente Pedro Sarría, fue en este sitio donde se le tomó la foto con el Martí detrás. Después del triunfo de la Revolución nunca más volvió a este lugar.
El Archivo ha sido visitado por el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, José Fernández (El Gallego), familiares de Raúl Castro, la periodista y autora de muchos libros sobre la familia Castro Katiuska Blanco, entre otras personalidades cubanas.