
Varios documentos de la época reflejan la intrepidez de Josué País, asegurando su decisión en cada paso de su corta vida; algunos revelan que muchos de los que lo conocieron presintieron que no vería el día en que Cuba fuera libre.
Frank, hermano mayor, lo supo desde que jugaban en las cercanías de su hogar, en la General Banderas # 226; Josué era muy impulsivo para aceptar la derrota o la huida como opción.
Cuando Frank se entera de la muerte de su hermano Josué, con su intransigencia revolucionaria y con la rudeza necesaria, -para garantizar la disciplina y la seguridad de numerosos combatientes clandestinos- llamó a su hermano Agustín y le prohibió realizar acciones inconsultas, porque el caído era uno más del Movimiento y no le iba a permitir como jefe que arriesgara la vida de otros compañeros por motivos particulares.
El jefe del movimiento clandestino en una carta dirigida a Fidel, le manifiesta: fue “nuestra semana terrible”, “nuestra Fernanina”.
“(...) Aquí perdimos tres compañeros más, sorprendidos cuando iban a realizar un trabajo delicado y que prefirieron morir peleando antes de dejarse detener, entre ellos el más pequeño que me ha dejado un vacío en el pecho y un dolor muy mío en el alma”.
El Estado Mayor del Ejército Rebelde escribe a Frank País, una carta de condolencias el 21 de julio de 1957, la que nunca llegó a leer, por su muerte el 30 de ese mismo mes, víctima de una delación y es masacrado en el Callejón del Muro, esquina a San Germán.
En la misiva firmada por Fidel y el Che, y la directiva revolucionaria señalaba que el pueblo de Cuba honra cada año a los mártires en el lugar donde cayeran.
Y expresaba la misiva: ”Si el destino nos lo permite, juntos iremos un día a su tumba para decirle a él y a toda esa legión de Niños Héroes, que cumplimos con la primera parte de esta lucha y que con la misma entereza y espíritu de sacrificio nos disponemos a culminar la obra de nuestra generación, teniéndolos a ellos como fiscales supremos de nuestros actos futuros”.
La revolucionaria santiaguera Gloria Cuadras, quien los conocía muy bien los comparó con los luchadores independentistas Antonio y José Maceo, porque al igual que ellos eran valientes hasta la temeridad.
Frank Isaac País García, se destacó como dirigente estudiantil, encabezando la Asociación de Estudiantes, y apoyando el movimiento latinoamericano de la Reforma Universitaria.
En el año 1952, cuando se produjo el primer golpe de estado de Fulgencio Batista, concurrió con otros jóvenes al Cuartel Moncada para pedir armas con el fin de defender al gobierno de Carlos Prío Socarrás.
Frank comenzó a trabajar como maestro en el año 1954, en el Colegio El Salvador, donde se destacó por la pasión conque abordó el pensamiento y la obra de José Martí.
En 1954, junto a otros jóvenes del Oriente cubano crearon la organización Acción Nacional Revolucionaria (ANR)) y en 1955, cuando el líder revolucionario Fidel Castro y sus compañeros fueron amnistiados luego del asalto al Cuartel Moncada, y se conforma el Movimiento 26 de Julio, Frank solicita el ingreso de los miembros del ANR a la organización clandestina. Ya en la clandestinidad lo conocen con el seudónimo de David.
De inmediato, integró la dirección del Movimiento 26 de julio, en la antigua provincia de Oriente, y en 1956 fue designado Jefe de Acción y Sabotaje en todo el país. Frank fue el encargado de dirigir el levantamiento armado del 30 de noviembre de 1956 en Santiago de Cuba, en apoyo al desembarco del yate Granma, demostrando su capacidad organizativa.