Maffo, pequeño enclave que marca el punto donde la zona serrana comenzaba a convertirse en ciudad, lugar donde desde el 30 de diciembre de 1958 el régimen del tirano Fulgencio Batista entró en estado de coma, pues los territorios villareño y oriental estaban prácticamente en manos del Ejército Rebelde y su caída total era sólo cuestión de horas.
Tras la rendición de las tropas de la tiranía en Palma Soriano, la toma de Maffo devino un objetivo priorizado pues no podía pensarse en el ataque a Santiago de Cuba dejando en la retaguardia ese enclave ocupado por el enemigo.
Desde las primeras horas del 10 de diciembre unos 200 rebeldes comenzaron a ocupar Maffo, de gran importancia estratégica para el ejército de la tiranía al estar equidistante de Bayamo y Santiago de Cuba, y a solo dos kilómetros de la locación de Contramaestre, en la vertiente norte de la Sierra Maestra.
En esa época estaban ubicados allí la jefatura del batallón 10 de las tropas de la tiranía y la columna 102 de dicha unidad, junto con efectivos de la policía de Contramaestre y los guardias rurales de los puestos del central América y del propio Maffo. En total unos 130 hombres, con fusiles modernos, ametralladoras y morteros que ofrecieron una fuerte resistencia por cerca de 20 días, atrincherados en los almacenes del Banco de Fomento Agrícola e Industrial de Cuba, conocido por BANFAIC, convirtiendo a Maffo en uno de los combates más largos de la guerra de liberación.
La Batalla de Maffo fue dirigida personalmente por el Comandante en Jefe Fidel Castro y tomaron parte en ella tropas del Primer y Tercer Frentes, veteranos fraguados tras intensa jornadas que con singular valor combatieron titánicamente durante 20 días de violentos combates. El enemigo trató de ablandar el hostigamiento rebelde al realizar sobre Maffo y sus alrededores, en casi todas las jornadas, criminales bombardeos y ametrallamientos con la aviación.
El día 15, Fidel, en mensaje enviado a Raúl le expresaba: «Aquí se está librando una lucha dura. Hoy es la quinta noche consecutiva de ataque a Maffo. La aviación ha arrasado el pueblo... los de Maffo se están defendiendo como fieras y nos han costado ya 13 bajas...».
La víspera del 27 de diciembre se produjeron las acciones más intensas contra el BANFAIC. En los últimos dos días, el mando rebelde estuvo a punto de emplear un carro cisterna lleno de combustible para hacer arder las posiciones enemigas, pero no fue necesario poner en práctica esta acción, pues el enemigo se rindió el 30 de diciembre a las 5:30 de la tarde.
Con la victoria de Maffo, se decidía prácticamente el fin de la resistencia batistiana en torno a la ciudad de Santiago de Cuba y todas las tropas del Primer y Tercer Frentes participantes en la batalla se unirían a la del Segundo Frente en las cercanías de Palma Soriano disponiéndose para el asalto final a la capital oriental.
Todo lo sucedido en Maffo tuvo mucho que ver con la acción y el pensamiento del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Él concibió la estrategia y dirigió personalmente varias acciones de la Operación Santiago, entre ellas el sitio y toma de este poblado. En el desarrollo de toda la Guerra de Liberación Nacional sobresalieron muchos jefes de frentes y columnas; pero, sobre todo, llama la atención el desempeño de Fidel. Su participación personal en los combates fue muy activa; como ocurrió en Maffo. Lo mismo estaba en la primera línea de fuego, daba indicaciones a un combatiente en particular, transmitía órdenes a jefes de diferentes tropas y frentes, o negociaba una rendición con el enemigo.
Con tenacidad y heroísmo las tropas rebeldes mantuvieron el asedio, bajo el implacable hostigamiento de los morteros y la aviación, hasta que lograron vencer la resistencia. El pueblo de Maffo fue otro protagonista de la victoria.
Al caer ese bastión, no quedó una sola fuerza enemiga entre Bayamo y Santiago de Cuba. De este modo se aseguraba la inminente acometida a esta última ciudad. Después de la derrota sufrida en Maffo, la tiranía no se recuperaría de su estado de coma que acabaría con la huida del dictador Fulgencio Batista el 1ro de enero de 1959.