La Normal: un centro que a sus 100 años recobra mayor importancia
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- Categoría: Historia
- Escrito por ODETTE ELENA RAMOS COLÁS
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“Para nosotros es un privilegio trabajar en esta escuela, para el colectivo de trabajadores y para las educadoras en formación, porque la Escuela Normal es un centro que tiene la categoría de monumento nacional y encierra una gran significación para la historia de Santiago de Cuba, que constituye una página importante en la historia nacional”.
Así lo dijo Caridad Bicet, máster en Ciencias Sociales y profesora de la asignatura de Historia de esta institución centenaria que hoy acoge la escuela formadora de maestras para la primera infancia Floro Regino Pérez.
“Y es que precisamente en estas aulas se forjaron como maestros, jóvenes que fueron decisivos en las acciones revolucionarias, sobre todo de la lucha clandestina en la ciudad de Santiago de Cuba.
“Podemos destacar la figura de Rubén Bravo y por supuesto de nuestro Frank País y de José Tey, Pepito, que desde muy jóvenes, casi niños, tuvieron responsabilidades como líderes de sus compañeros. Fundamentalmente Frank, que como presidente de los estudiantes supo aglutinar y guiar al grupo más radical para el enfrentamiento a la tiranía batistiana que imperaba en el país”, argumentó.
La antigua Escuela Normal para Maestros, arribó este 10 de octubre a sus 100 años de creada, jornada que se extiende hasta el próximo 7 de diciembre, fecha en la que se conmemorará el nacimiento de Frank País, uno de sus más ilustres hijos.
Este centro fue la cuna de la lucha clandestina en la urbe santiaguera, pues aunque pudiéramos decir que Frank País, quien se convirtiera en el jefe de acción y sabotaje del Movimiento 16 de Julio (M-26-7), nació con esa estirpe de tantos santiagueros heroicos; fue aquí donde comienza su vida política y donde adquiere mayor rigor y madurez, desde que iniciara sus estudios en 1949 hasta su graduación en 1953.
“En la Normal, Frank enfrentó de diversas maneras los males que aquejaban a Santiago y a Cuba, motivado junto a sus compañeros por lograr la justicia social. Es tan grande, tan enérgica, tan patriótica, su participación en la lucha revolucionaria que luego del golpe de estado del 10 de marzo, participa en varias manifestaciones de rechazo.
“Ya cuando conoce a Fidel, juntos preparan la continuidad de la guerra desde México con la expedición del Granma, y Fidel le confió la tarea de organizar el movimiento clandestino en la antigua región oriental, y en esa función no le falló y se destacó como el líder indiscutible de la clandestinidad en esta zona candente de la lucha revolucionaria.
“Las acciones del 30 de noviembre del ´56, fueron organizadas y dirigidas por Frank, pero de trasfondo estaba implícito el pueblo santiaguero, no de forma anónima sino de protagonista, confeccionando los uniformes, los brazaletes, el acopio de medicinas, y por supuesto ofreciendo refugio a los perseguidos.
“Hoy -comentaba Caridad-, Frank sigue siendo un alumno más de esta escuela; y ante los tristes acontecimientos de los últimos días, en que conocimos de la muerte del Comandante en Jefe, el legado de Fidel y de Frank continuará presente en quienes estudian y trabajan acá, así como en todo el pueblo cubano. Su patriotismo, su intransigencia, sus ansias de justicia social, su humanismo, están presentes”.
Actualmente el centro cuenta con una matrícula de 480 estudiantes, hembras todas, entre 15 y 18 años de edad, distribuidas en 16 grupos, cuatro por cada año de la carrera. Ellas se preparan para formar niños de la enseñanza preescolar de 0 a 6 años, en las distintas modalidades: círculos infantiles, programa Educa a Tu Hijo, etc.
“Las muchachitas son incondicionales, tienen ganas de participar, de defender las conquistas que se han logrado, pero pienso que debemos continuar con un trabajo muy intenso, para convertirlas en protagonistas, en entes activos del proceso que estamos desarrollando y el que se avecina. Podemos confiar en ellas.
“En estos días tan tristes hay que verlas, todavía hay quien no se consuela; no obstante, sabemos que la semilla, la esencia, la idea de lo que Fidel representa para nosotros está presente en nuestras educadoras.
“Semilla que es por encima de todo la Patria, nuestra identidad, porque cuando uno pierde la identidad no le queda nada; es ser incondicional a las enseñanzas de Fidel y también de Frank, para defender lo que es nuestro, enfrentar a quien está diciendo lo que consideramos incorrecto, estar dispuesto a participar en una marcha, en un trabajo voluntario…, tener la escuela limpia, y que en cada aula se hagan las actividades que corresponden, con responsabilidad y compromiso.
“Además, tienen que estar preparadas política e ideológicamente, y nosotros tenemos que escucharlas, dejar que se expresen; pero estar ahí para aclarar, para reorientar, para guiarlas hacia mejores puntos de vista; y conducirlas con elementos probatorios de la realidad”, afirmó.
Frank País, así lo expresó en la temprana fecha de 1953, como parte del Encuentro Nacional de Estudiantes Normalistas: “Los estudiantes normalistas somos ante todo eso, cubanos, como tal estamos en el deber de intervenir cuando la Patria es pisoteada por un grupo de traidores”.
Por eso, continuar el legado de Fidel en lo principal, y también de tantos otros como Frank es deber de las futuras maestras de infantes que serán posiblemente las primeras en decirles a esos pequeños, quiénes fueron y qué hicieron por Cuba, cada uno de esos hombres inmensos. Ellas tienen en sus manos el porvenir de la nación. De ahí la importancia que cobra esta institución a la luz de sus recientes 100 años.

