Combatientes, pioneros, autoridades del Gobierno y el Partido de la provincia y el municipio, y el pueblo de Santiago de Cuba en general, se dieron cita, como cada año, en el Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia para homenajear ante su tumba a Carlos Manuel de Céspedes, quien diera inicio a la gesta independentista cubana el 10 de octubre de 1868.
En este país, como expresara Fidel en uno de sus discursos, solo ha habido una Revolución, la que comenzó precisamente aquel día hace 148 años y triunfó el primero de enero de 1959. Por eso, una ofrenda floral a nombre del pueblo de Cuba encabezó el tributo al patriota que se levantó en armas contra el gobierno español.
La música no estuvo ausente en este reconocimiento del pueblo santiaguero a quien le diera la libertad a sus esclavos y los convocara a la lucha anticolonialista.
Los artistas de la localidad representados por la guitarra de Aquiles Jorge, con la interpretación de una versión de “La Bayamesa”, fusionada con “Cultivo una Rosa Blanca”, ofrecieron igualmente su respeto y admiración al que los cubanos reconocen como el Padre de la Patria.
Céspedes, quien fuera e primer presidente de la República de Cuba en armas, nació en Bayamo, actual provincia de Granma, y se destacó por su condición de abogado, escritor, poeta, masón y su intransigencia revolucionaria.