El diplomado en Gestión integrada de riesgos de desastres y resiliencia comunitaria, que se realiza en esta ciudad, trae a debate, entre otros temas, la categoría resiliencia, muy utilizada en el ámbito de la sicología y que se define como la capacidad de los humanos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones adversas.
Andrés Galán Brito, sicólogo del policlínico Ramón López Peña de Santiago de Cuba es uno de los participantes de este diplomado que organiza la Facultad de Construcciones de la Universidad de Oriente y el Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (Cenais).
“Como sicólogos nos aporta mucho el curso porque uno de sus objetivos y finalidad es la inclusión social de todos los individuos. Nos referimos, específicamente, a esas personas con una discapacidad física, motora o intelectual, que en ocasiones, ante una situación de desastre, no se tienen presentes o no se cuenta con las medidas y mecanismos para saber como ellas pueden enfrentar un contexto de emergencia o cuáles serían los mecanismos para salir adelante”, expresó Galán.
“Nos referimos a planes en cuanto a contingencia, por ejemplo redes de apoyo no solamente a nivel institucional sino también en la sociedad y comunidad donde se encuentren esas personas, que en ocasiones no cuentan con el apoyo necesario y ellos mismos no conocen cuáles son los mecanismos que pueden tener desde el punto de vista personológico para enfrentar situaciones como esas”, comentó.
Se conoce que ante una situación de desastre existen tres grupos vulnerables: los niños, embarazadas y adultos mayores, y habría que sumarle además a las personas discapacitadas como las más vulnerables, ya que no reaccionan de la misma manera que las que no tienen patologías.
En el diplomado participan integrantes de la Asociación Cubana de Limitados Físicos Motores (Aclifim) y de la Asociación Nacional de Ciegos y débiles visuales (Anci) exponiendo sus experiencias, demostrando que han sido capaces de sobreponerse a su discapacidad.
“En lo particular este encuentro me sirve de mucho porque trabajo la línea de resiliencia y desde el punto de vista de la sicología es muy importante este diplomado porque incluimos a estas personas que tienen una visión de la vida diferente, una manera de proyectarse muy distinta a la de nosotros, pero la diferencia no implica que sean menos, si no que se han adaptado”, destacó Galán.
“Cuando uno realiza un análisis comprueba que estos individuos pueden ser más resilientes que las propias personas normales, por decirlo de alguna manera, porque han pasado una situación compleja y han sabido salir adelante proyectándose de una manera positiva, aprendiendo de esa vivencia que tuvieron y dando un producto diferente a la sociedad”, puntualizó.
En este diplomado participan trabajadores de Planificación Física, arquitectos, técnicos en construcción, sociólogos, sicólogos e investigadores que atienden los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgos en la provincia de Santiago de Cuba, entre otros.