Centro de atención al diabético: cuidados y educación
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- Categoría: Ciencia
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La diabetes es una enfermedad crónica y permanente: una vez que aparece ya no se va de las vidas de quienes lo padecen. Por eso uno de los elementos más importantes para enfrentar esta enfermedad es la educación para su prevención.
El Centro de Atención al Diabético en Santiago de Cuba combina el componente curativo con el componente educativo, para que las personas enfermas aprendan a vivir con su enfermedad.
Esta “casa del diabético” como también se le conoce en la provincia, fue fundada en el año 1984. A partir del 21 de septiembre de este 2015, producto del reordenamiento en los servicios de salud en el territorio, pasó a formar parte del servicio de endocrinología del hospital Juan Bruno Zayas, lo que dio una nueva visión a este centro.
“Los pacientes son atendidos con un grupo de trabajo multidisciplinario, en el que participan endocrinólogos, angiólogos, oftalmólogos dedicados a la atención dela retina del diabético, nefrólogos, cardiólogos, neurólogos, dermatólogos, y se brindan servicios de laboratorio clínico y de otros estudios según las necesidades individuales de cada enfermo. Igualmente estamos en constante coordinación con el hospital, de modo que si algún paciente necesita estudios específicos se remiten allí.
“Admitimos, de manera general en este centro, a pacientes diabéticos de debut, a pacientes diabéticos tipo 1 (de debut y complicados), y a pacientes diabéticos tipo 2 descompensados y complicados de nuestra provincia”, explicó la doctora Dania Cardona Garbey, Jefa del Grupo Provincial de Diabetes y actualmente la directora del centro.
No obstante, la especialista hizo énfasis en que la situación actual es perfectamente prevenible con modificaciones de estilos de vida: “Las personas se hacen diabéticas porque aumentan de peso, porque comen mucha comida chatarra, pizas, espaguetis, azúcares, grasas de origen animal, como la manteca de puerco, o de origen vegetal como la manteca de coco”.
La diabetes es una enfermedad compleja, porque afecta todos los órganos del cuerpo; puede causar ceguera, infartos, afectar los riñones, acusar una enfermedad cerebro vascular, etc., por lo que trae consigo muchos costos sanitarios. Es por eso que resulta imprescindible la labor de este centro para educar a las personas enfermas y a sus familiares allegados o cuidadores.
“Con un buen control se puede vivir sin complicaciones, pero eso es lo difícil, porque el tratamiento de la diabetes descansa en el propio paciente y en las personas que tiene a su alrededor. Son ellos quienes se tienen que hacer la glicemia, quienes tienen que garantizar una alimentación sana y saludable.
“Entonces nuestro trabajo va también encaminado a enseñar a las personas a comer, a hacer ejercicios, a tomar sus medicamentos, a autocontrolarse, medir su peso, su glucosa en sangre, su tensión arterial… y sobre todo a tener un estilo de vida saludable”, dijo la doctora.

