Abierto al público de todas las edades como importante espacio de conocimiento, el Salón de la Ciencia de Santiago de Cuba propone una interesante exposición dedicada a la diversidad biológica y la conservación de especies endémicas de la región oriental de Cuba.
Ubicado en el Centro de Información y Gestión Tecnológica (MEGACEN), el sitio dedicado al debate y generalización de temáticas científicas, presenta durante su primera jornada todo lo relacionado con el Proyecto Corredor Biológico del Caribe, liderado por el científico santiaguero Nicasio Viña.
Respecto a esa propuesta trinacional Viña subrayó su importancia teniendo en cuenta la vulnerabilidad de la región sociogeográfica que comprende, y su condición como una de las áreas megadiversas más importantes del mundo.
Igualmente reconoció que en esa zona se encuentra la mayor concentración de anfibios y reptiles oriundos por superficie
territorial, y destacó la presencia de rutas migratorias de aves entre La Española y Cuba.
Entre los principales logros del Corredor Biológico del Caribe sobresale la unificación de intenciones políticas e instituciones a
favor de la conservación del medio ambiente, a través de decisores de Cuba, Haití y República Dominicana.
Esa iniciativa, primera de su tipo en territorio insular y la de mayor envergadura ecológica, recoge unos mil 600 kilómetros lineales donde la Mayor de las Antillas aporta un espacio importante del grupo orográfico que comprende la Sierra Maestra, Baracoa, Nipe y Sagua, con 46 áreas protegidas.
El espacio de vida que representa se relaciona con las medidas de reducción de la pobreza, la mejoría de la calidad de vida y la
educación, por lo que se facilita la relación ser humano-naturaleza en un espacio geográfico delimitado que proporciona conectividad
entre paisajes, ecosistemas, hábitats y culturas.