A pesar de que el 2020 fue un año de complejidades debido a la epidemia mundial, para el medio ambiente fue más bien provechoso. Organizaciones mundiales han señalado que la Covid-19 ha aliviado temporalmente algunos males que dañaban la naturaleza.
Ejemplos son varios: se disminuyó considerablemente la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera, siendo dicha reducción la mayor registrada desde el 1900; se respiró un aire más puro, se consumió menos combustibles fósiles, se redujo el tráfico ilegal de fauna salvaje y se evidenció una leve mejoría en la salud del océano con la reducción de la contaminación, sobrepesca, pérdida/conversión de hábitats y los efectos del cambio climático.
Sin embargo, estos beneficios son a corto plazo, los ambientalistas a nivel mundial siguen convocando a líderes políticos a fomentar proyectos que contribuyan al cuidado del entorno para combatir y mitigar los efectos del cambio climático que cada día son más severos.
Por este motivo Cuba y nuestra provincia no se detienen en su empeño de contribuir a la protección de los ecosistemas y este año que recién culmina la subdelegación de Medio Ambiente de la Delegación Territorial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) de Santiago de Cuba desarrolló un sinnúmero de acciones para favorecer la ejecución de los programas ambientales.
En el periodo que comprende 2016-2020 los resultados más relevantes estuvieron encaminados al aumento de las áreas beneficiadas con medidas de mejoramiento y conservación de los suelos así como también a las áreas reforestadas del territorio con énfasis en las cuencas y zonas de montaña.
De igual forma se evidenció un incremento en la cobertura forestal según lo planificado; mayor recogida de desechos sólidos, mejor disposición y mayor control en su destino final; incremento en el monitoreo de fuentes contaminantes; mejora en la calidad y cantidad de agua; incremento en el monitoreo de fuentes de abasto de agua; mayor cantidad de población capacitada y preparada ante eventos de riesgos y desastres y mayor uso de las fuentes renovables de energía.
Como parte del programa para la conservación y manejo de las cuencas se trabajó en las de interés nacional como Cauto, Mayarí y Guaso, y en las de interés provincial San Juan y Baconao.
En los ecosistemas de montaña fueron instalados120 paneles solares en diversas comunidades rurales para beneficio de sus pobladores así como se culminaron 14 biodigestores que favorecen a familias que utilizan la tecnología del uso del biogás resultante para la cocción de los alimentos y la disminución de la contaminación por restos orgánicos.
Como un programa priorizado y que forma parte de las acciones que se desarrollan en la ciudad por el plan del Estado contra el cambio climático Tarea Vida está el proyecto: “Monitoreo de la Calidad Ambiental del Ecosistema de la bahía de Santiago de Cuba”, el cual hasta la fecha marcha con resultados satisfactorios.
De mucha importancia resultó el control realizado por la subdelegación ambiental del Citma con respecto a que las soluciones de los resultados de los estudios de Peligro Vulnerabilidad y Riesgo (PVR) de los territorios, sean introducidos en el ordenamiento territorial de los municipios y controlados por los Consejos de Administración Municipal, declarando cuáles son de adaptación y de mitigación.
El Esquema de Ordenamiento Territorial, otro programa nacional aprobado en mayo/2020 por el Consejo de Ministros fue discutido en el territorio insertando los resultados de los PVR para deslizamientos, sismos, hidrometeorológicos y sequía y del Macroproyecto de Cambio Climático para proponer el modelo de desarrollo territorial integrado con soluciones a los principales problemas ambientales y debilidades en la gestión de riesgos de desastres, así como enfrentamiento al CC.
Este Esquema declara 24 políticas a implementar y 94 determinaciones territoriales como elementos de desarrollo al 2030.
En la actualidad se valoran las disposiciones, requerimientos y regulaciones que tienen incidencia sobre el medio ambiente, su sinergia con la Tarea Vida, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Plan Nacional de Desarrollo Económico Social al 2030, con la finalidad de incluirlos en el nuevo ciclo de la Estrategia Ambiental Provincial.