El reconocimiento y homenaje a los científicos en el Día de la Ciencia Cubana, este 15 de enero
El 2020 fue un año difícil y complejo ante una pandemia que arreció contra la tranquilidad ciudadana; sin embargo para los científicos fue un año de desvelos, investigaciones, éxitos, metas y esperanzas.
Creo que como nunca antes, debido al desarrollo tecnológico del mundo, la ciencia se jugó y juega la carrera por la vida.
Junto a los trabajadores de la Salud, los expertos se enfrascaron en la búsqueda de protocolos sanitarios más eficientes, desde la pesquisa hasta la terapia, modelos matemáticos con una visión intersectorial que previene el comportamiento de la enfermedad, desarrollo de fármacos, tratamiento de enfermos y seguimiento de sospechosos en comunidades y barrios.
Esta unidad de saberes científicos ha sido una de las fortalezas de nuestra nación para el enfrentamiento al nuevo coronavirus que actualmente continúa desvelando a los más sabios. Hoy más que nunca está vigente la frase de Fidel Castro cuando expresó que El futuro de nuestra Patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia, tiene que ser un futuro de hombres de pensamiento.
Y así es Comandante, cuatro candidatos vacunales están actualmente en fase de ensayo clínico avalando la entrega y profesionalidad de los trabajadores del polo, porque cuando la ciencia se lleva en la sangre cada sacrificio sabe a meta, y cada meta se traduce en bienestar social.
Hay que ver con qué alegría y satisfacción un Doctor en Ciencias habla de la posible vacuna o el empeño que les ponen los técnicos en la industria farmacéutica para que un medicamento llegue a tiempo a la sala, aún y en medio de tanta escasez y dificultades económicas.
Eso solo se logra cuando se ama lo que se hace, y no solo en el enfrentamiento a esta pandemia, también se ama lo que se hace cuando constantemente se monitorean los sismos, cuando se amanece vigilando el recorrido de un huracán, cuando se pone una tecnología para el ahorro de combustible, cuando se llega al campo para la producción de alimentos, cuando se protege a una comunidad costera de los efectos del cambio climático, cuando educamos a los más jóvenes para que cuiden el medioambiente.
En todo eso está la ciencia; en todo eso está la impronta de esos hombres y mujeres de pensamiento, en todo eso está lo que se ama cuando se hace con el corazón.