Logo

El sismo que estremeció a toda Cuba (II)

Categoría: Ciencia
Escrito por Yanet Alina Camejo Fernández / Fotos: Autora
Visto: 1515

(El sismo que estremeció a toda Cuba (I)

Aunque el terremoto del pasado 28 de enero de magnitud 7.1, no produjo daños considerables de agrietamiento en paredes por lo menos en esta ciudad (Santiago de  Cuba), (sí en la provincia de Granma) nos deja una lección en cuanto a lo que sentimos.

La mayoría de los santiagueros nos preocupamos al sentir bien de cerca el movimiento en las construcciones, principalmente en aquellas de más de ocho pisos, por ejemplo los de 18 plantas.

Y si fueron menos o casi nulo los daños fue porque el epicentro se encontraba a más de 125 km del territorio nacional, si hubiese estado más cerca las pérdidas hubiesen sido considerables.

Según el Dr.C Bladimir Moreno Toiran, especialista del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (Cenais), a distancias mayores de 100 km del epicentro los daños son muy ligeros, que fue lo que sucedió con el sismo de Cabo Cruz, las réplicas que han acontecido no arrojan daño para la comunidad.

“El terremoto de 1932, de 6.8 fue a unos 30 km de la ciudad, muy cerca de Santiago de Cuba, y los daños fueron bastante, porque estaba muy cerca. El terremoto del 20 de marzo de 2010, de 5.6, estuvo a 60 km de distancia de la ciudad, no estuvo tan cerca, se sintió fuerte, pero no hizo daños considerables, por eso a medida que más cerca esté el epicentro, por supuesto que los daños son mayores, en este caso no fue así, dijo Moreno.

caribe64“No obstante lo que hablamos anteriormente de que un terremoto cataliza o activa fallas cercanas es evidente, se muestra con la activación de Isla Caimán, y aunque estos no representan peligro para el territorio nacional porque están mucho más lejos, la posibilidad de que se active otra falla cercana a la parte suroriental es posible, lo que no podemos decir es en qué momento será, pueden pasar días o meses, y se puede activar, es muy difícil dar un pronóstico en sismología”, aseguró Moreno.

El terremoto de 7.1, se considera el de mayor magnitud registrado cercano a Cuba desde el 1964 para acá, año en que se instaló la primera estación sismológica en Soroa, Pinar del Río, y luego en 1965 la segunda en Río Carpintero a 16 km de la ciudad de Santiago de Cuba.

¿Se puede decir que este era el que se estaba esperando?

sismicidad“Los terremotos hay que verlos por área, la frontera de la placa del Caribe tiene varios sistema de fallas, la falla oriente que es la que pasa por la parte sur oriental de Cuba, tiene más de mil kilómetros de largo, empieza al norte de Haití, Paso de los vientos y continúa hasta más allá de Isla Caimán, donde se une con otro sistema de fallas.

“Los terremotos hay que verlos por localidad, espacios, la zona de Cabo Cruz es una zona totalmente diferente a la de Santiago-Baconao, el terremoto de 1932, fue en Santiago-Baconao, por tanto los terremotos ocurren en diferentes zonas, el ciclo de ocurrencia es en sectores no muy grandes, si ocurrió un terremoto en el 1932 hace 88 años en el sector Santiago-Baconao, este terremoto de Cabo Cruz es en otro sector, no es el que evidentemente se va a repetir en la historia por ser un fenómeno cíclico, este último lo que puede catalizar, acelerar en el tiempo la ocurrencia de otro terremoto fuerte cercano a nuestras costas, eso es lo que podría pasar, a medida que pase el tiempo aumenta la probabilidad de que ocurra un terremoto fuerte.

“Entonces las personas no pueden bajar la guardia y pensar que con este último ‘escapamos’ y la tierra botó la energía que tenía acumulada. Es imposible decir cuándo va a suceder, lo que sí hay que estar preparado porque en algún momento de la historia vamos a pasar por esta experiencia, mala.

“La generación que vivió el terremoto de 1932 ya no existe casi, no hay memoria histórica de lo que pasó, que es una gran vulnerabilidad, porque cuando esta se pierde, se pierde, valga la redundancia, la percepción del peligro y lo que hay que saber es que ese existe y es constante y tenemos que prepararnos para enfrentarlo.

“Un terremoto de 7.1 a 30 o 50 km de distancia de una ciudad la daña considerablemente”, sentenció.

Por eso en las construcciones lo importante es no crear nuevas vulnerabilidades, velar porque se cumplan con los diseños sismorresistentes, incluso en el proceso constructivo porque esto garantiza no tener que lamentar pérdidas.

Todo lo que se invierte en gastos económicos para construir bien o reforzar una institución que lo amerite será un ahorro considerable si viene un desastre natural, porque cuando este ocurre las pérdidas son tan grandes que lo que se gastó en tratar de disminuir los daños resultará importante.

La única manera de reducir los daños, es eliminando las vulnerabilidades, el peligro no se puede reducir, este es constante en el tiempo y tenemos que acostumbrarnos a vivir con él.

Periódico Sierra Maestra/ Correo: cip226@enet.cu / Directora: MSc. Olga E. Thaureaux Puertas/ Redacción Digital: Lic. Clara Gayoso Giro, MSc. Arnaldo Clavel Carmenaty / Informático: Ing. Alberto Elers Pérez / Copyright ©. Todos los Derechos Reservados. Autorizamos la reproducción de trabajos de este sitio, siempre que sea de forma íntegra y se cite la fuente.