En Santiago de Cuba se trabaja para incrementar la detección precoz del cáncer de boca por medio de la pesquisa en las comunidades y la educación a la población. Sin embargo, la prevención y vigilancia más efectiva, depende del autocuidado, una práctica fundamental para evitar o detectar a tiempo cualquier lesión maligna.
El cáncer oral, o de boca, como también se le conoce, puede aparecer en los labios, las encías, la lengua o debajo de esta, el revestimiento interno de las mejillas y el paladar; y suele ser una afección letal cuando se diagnostica en etapas avanzadas.
La buena noticia es que es posible prevenirlo y detectarlo precozmente, con lo cual aumentan las posibilidades terapéuticas para extender la vida de los pacientes. Cualquier persona puede desarrollar este tipo de afección; sin embargo, existen condicionantes que incrementan las probabilidades de que aparezca.
A decir del doctor Oscar Zayas Simón, responsable del Programa de Prevención y Control del Cáncer bucal en Santiago de Cuba, el hábito de fumar (cigarro, tabaco, pipa) o mascar tabaco, el consumo excesivo de alcohol y una mala higiene bucal, son condicionantes para la aparición del cáncer.
Limitar la ingestión de bebidas alcohólicas y dejar de consumir tabaco en cualquiera de sus formas es fundamental para prevenir todos los tipos de cáncer de cabeza y cuello, y reduce el riesgo de que aparezcan neoplasias en otras localizaciones.
La higiene de la cavidad oral es esencial para prevenir enfermedades de la boca. El cepillado dental correcto y cuatro veces al día; así como la visita al estomatólogo al menos dos veces al año, o más si es preciso, son acciones que reducen el peligro.
Otros factores de riesgo reconocidos por la comunidad científica son la infección por virus del papiloma humano, la exposición a los rayos ultravioletas del sol y el uso de prótesis dentales mal adaptadas.
La infección por el virus del papiloma humano en la boca y la garganta se adquiere por vía sexual, mediante el contacto de la boca con los genitales de una persona infectada. Aunque se ha determinado la relación de este padecimiento con el desarrollo de células cancerosas, no significa que la mayoría de las personas que portan este virus lleguen a padecer enfermedades malignas.
Lo más importante es tener prácticas sexuales seguras mediante el uso del condón.
La exposición a la radiación ultravioleta puede generar cáncer de labio y de piel. Por eso es recomendable protegerse con sombrillas, sombreros y otros medios de protección durante las horas de mayor intensidad de la luz solar.
Un factor de riesgo importante es el uso prolongado de prótesis dentales que no se corresponden con las características de las encías. Esto suele generar lesiones ante las cuales hay que acudir al dentista para recibir tratamiento y cambiar la dentadura postiza.
No siempre que existen factores de riesgo conocidos las personas llegan a padecer cáncer; e incluso, a veces, personas que no presentan estos condicionantes desarrollan enfermedades malignas de la cavidad oral.
Tener una historia familiar con antecedentes de cáncer bucal, por ejemplo, es un factor de riesgo no modificable.
La doctora Cristina Perdomo Estrada, responsable de la sección provincial de Estomatología de Santiago de Cuba, comentó a este rotativo que la detección precoz del cáncer bucal constituye una de las principales líneas de trabajo en el territorio. De ahí que una de las misiones fundamentales de los estomatólogos de las áreas de salud sea la promoción del autoexamen de la cavidad oral.
“Cada paciente puede hacerse el autoexamen bucal. Es un procedimiento sencillo: debe pararse frente al espejo y revisar todas la estructuras de la boca: los labios, las encías, la lengua o debajo de esta, el revestimiento interno de las mejillas, el paladar y el frenillo; si aprecia alguna mancha roja, negra o blanca o nota al palpar alguna anomalía, debe acudir rápidamente al estomatólogo”, explicó.
Según la experta, es muy importante que al menos una vez al mes se realice esta revisión. Asimismo, si hay una llaga en los labios o en la boca que no cicatriza, dientes flojos, una protuberancia y dolores en la boca y los oídos, o al tragar, es preciso buscar atención especializada.
“Es importante que la población conozca que debe visitar cada seis meses al estomatólogo para la revisión bucal, pues no siempre las personas acuden a realizarse este examen y van al dentista solo cuando tienen dolor u otros síntomas. La revisión periódica por un estomatólogo contribuye a detectar y tratar precozmente cualquier afección. Y especialmente el cáncer”, concluyó.
Según datos preliminares, al cierre de 2019 incrementaron en esta provincia los fallecimientos por enfermedades malignas de la boca. Los servicios médicos locales están dotados de personal altamente calificado y los recursos necesarios para el diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno de las neoplasias de cavidad oral. Pero el principal eslabón en la lucha contra el cáncer bucal está en la autorresponsabilidad que implica prevenir y vigilar.