La efectividad en el cumplimiento de los programas de Genética en Santiago de Cuba constituye referente para el país; así lo reconocieron profesionales de la región oriental y Camagüey, que participaron en la IV Jornada Provincial de Genética Comunitaria y el I Taller Territorial de Medicina Fetal, realizados en esta urbe los días 28 y 29 de marzo.
Al respecto, la M.Sc. Margarita Argüelles Arza, directora del Centro Provincial de Genética, comentó que el territorio muestra avances en el diagnóstico y manejo de defectos congénitos y enfermedades genéticas; una labor que repercute directamente en la reducción de los fallecimientos de recién nacidos.
Al término de 2018 Santiago registró la tasa de mortalidad infantil más baja de su historia: 3,6 por cada 1000 nacidos vivos, y en el logro de este resultado fue decisivo el hecho de contar con servicios de Genética de alta calidad.
“Los programas de Genética están muy vinculados al Programa de Atención Materno Infantil, que exhibe indicadores de primer mundo. Cerramos el 2018 con la segunda tasa de mortalidad infantil por defectos congénitos más baja del país (0,3 por cada 1000 nacidos vivos); y para nosotros es una gran satisfacción decir que el Centro Provincial fue reconocido como el mejor de su tipo en Cuba”, explicó Argüelles.
Esta institución rectora el desarrollo del diagnóstico prenatal y posnatal de defectos congénitos y enfermedades genéticas, así como su manejo; actividades en las que son importantes las consultas de Genética comunitaria y los servicios municipales.
En este sentido, destacan los programas dedicados a la embarazada (alfafeto proteína, la electroforesis de hemoglobina y el diagnóstico prenatal citogenético); la pesquisa neonatal de cinco patologías de origen genético (galactosemia, fenilcetonuria, la hiperplasia adrenal congénita, el déficit de biotinidasa y el hipotiroidismo congénito); y –desde hace un mes- la sexta pesquisa para el diagnóstico de la fibrosis quística o mucoviscidosis.
Según la doctora Argüelles en 2019 ya se aprecian buenos resultados, pues al término de febrero último la provincia no tenía mortalidad infantil por defectos congénitos. A juicio de la genetista, esa buena señal debe constituir para los profesionales del ramo, una exhortación a fortalecer el trabajo, a fin de mantener logros que se traducen en mayor calidad de vida para los niños nacidos en Santiago de Cuba.