
Si le digo que una Bomba de Ariete o Ariete Hidráulico es un sistema hidráulico cíclico que utiliza la energía cinética de un golpe de ariete sobre un fluido para subir una parte de este a un nivel superior y que por lo tanto no necesita aporte de otra energía exterior, sin dudas le estoy brindado algún tipo de información, sin embargo, no pasaría de eso.
Pero si le digo que en el Centro de Investigaciones de Energía Solar (Cies), ubicado en el reparto Micro 3 del centro urbano Abel Santamaría, en el municipio de Santiago de Cuba, el M.Sc. Osvaldo Antonio Pacheco Busquet, como resultado de sus tesis de maestría diseñó y puso en práctica una alternativa local, fabricada con componentes adquiridos en el mercado nacional y alternativos a los que tradicionalmente se usan en el mundo para la fabricación de Arietes Hidráulicos, entonces sí les brindo información relevante.
Pues le cuento que la experiencia práctica de este investigador ya data de más de dos años y durante todo ese periodo su variante de Ariete construido con Polietileno de Alta Densidad y otros materiales adquiridos en el mercado interno, bombea agua desde el cauce del Río Carpintero hasta la estación sismológica del mismo nombre, a una distancia de 146 metros a través de una pendiente de 15 metros y resuelve un problema ancestral de la estación, que anteriormente se abastecía con pipas, lo que implicaba un costo económico de 2 520 MN sin contar lo tedioso de los trámites.
Al referirse al tema, Osvaldo Antonio Pacheco Busquet, expresó a este reportero que: “Es el primer Ariete que se instala en la provincia fruto de una innovación, y los estudios muestran que ahorra unos 720L de combustible al año además del beneficio al medio ambiente dejando de emitir 68.60 toneladas de dióxido de carbono en igual periodo.
“En el mercado internacional adquirir un Ariete Hidráulico costaría 20 000 euros, sin embargo, nosotros fabricamos ese a un costo aproximado de 5 000 MN (teniendo en cuenta los precios al momento de su fabricación) y se lo instalamos a la estación a un precio de 7 000 MN”.
Vale decir, además, que con los materiales utilizados en el Ariete de referencia, se estima un uso de 50 años y tiene la posibilidad de elevar el agua hasta 60 metros de altura si fuera necesario, trabajando las 24 horas del día sin gasto de energía; el especialista agregó que: “Hoy se trabaja en la adaptación y evaluación de otros componentes para la fabricación de este tipo de bomba con Polietileno de Baja Densidad, lo que abarataría aún más los costos, pero trabajaría con la misma eficiencia y durabilidad.

“En estos momentos está concebida la instalación de otros cuatro Arietes, esta vez en el municipio de Guamá, tres en la comunidad de La Bruja y otro en un sitio aún por definir, fruto del proyecto Implementación de sistemas de abastecimiento de agua con bombas de ariete, que está siendo implementado de conjunto por el Cies, Cuba Solar y Aguas Turquino de ese municipio”.
Estos sistemas por su sencillez son factibles para sitios remotos de la abrupta geografía santiaguera, y consiguen aliviar el ajetreo que implica cargar el agua con tracción o a lomo de mulo o en varas a la espalda como es tradicional en los campos de Cuba; según estudios realizados en el mundo y consultados por el especialista, un ariete con cuatro pulgadas de capacidad de bombeo puede cubrir las necesidades de agua de 600 personas, 400 cabezas de ganado y el riego de una hectárea de cultivos.
Este logro, es fruto del trabajo de los hombres y mujeres del Centro de Investigaciones de Energía Solar, una unidad científico técnica santiaguera que se apresta a cumplir 34 años el próximo 11 de mayo, aportando soluciones energéticas alternativas a los cubanos y que cuenta con un colectivo calificado, capaz de lograr resultados como el descrito en este trabajo, un auténtico ejemplo de la ciencia puesta al servicio del pueblo.
Pie de foto 1: El M.Sc. Osvaldo Antonio Pacheco Busquet, muestra la capacidad de la bomba de ariete para superar las dos atmósferas de presión, lo que permite elevar el agua hasta su destino.
Pie de foto 2: Con 85 años, la señora Concepción Pozo (Concha) es la matriarca de una de las cuatro familias del lugar, que se benefician con la instalación de la bomba.